Psicología

Qué es un eneagrama infantil y por qué puede definir la personalidad de tu hijo

Quizá hayas oído hablar de este concepto aplicado en psicología que sirve para clasificar la personalidad y la actitud vital de las personas entre los nueve tipos básicos que utiliza.

Si te gusta la psicología y la filosofía, es probable que hayas oído hablar del eneagrama de la personalidad, una propuesta de clasificación de la personalidad que diferencia entre nueve tipos distintos, representados por los vértices de un eneagrama. 

Esta estructura mandálica define, por lo tanto, nueve personalidades tipo distintas etiquetados como eneatipos, y es aplicada por algunos especialistas en psicología infantil para intentar profundizar en el crecimiento personal. Según explican desde Gestalt Salut, centro especializado en psicología y terapia, es “La idea básica es que existen nueve eneatipos o personalidades arquetípicas dentro del eneagrama, con sus estrategias básicas para tratar sus asuntos, y que estas personalidades según su experiencia vital o nivel de estrés pueden sufrir más o menos en la vida”.   

Tres fuerzas básicas en función de los tipos de cerebro

Los nueve subtipos de la personalidad son la meta del eneagrama, mientras que su punto de partida es la teoría de que existen tres fuerzas básicas en las personas en función de los tipos de cerebro: instinto (córtex reptiliano), emoción (mamífero) y pensamiento (neo córtex, racional)

El primero, explica el psicólogo y coach Jordi Pons, se refiere a “aquellos impulsos vitales e “instintivos” que nos ayudan a afirmar nuestro territorio”, y pone como ejemplo de ello la ira. La emoción, por su parte, la conforman “aquellas cualidades emocionales que contribuyen a relacionarnos con otras personas. Con ellas nos sentimos unidos a los demás. Se podría decir, que es el “amor” en su sentido más amplio”, continúa Pons. Y el pensamiento, concluye el coach, “son las funciones de percepción y pensamiento. Las necesitamos para orientarnos y sentirnos seguros”. 

A partir de este planteamiento, el eneagrama de la personalidad establece los nueve subtipos de la personalidad, que se enmarcan dentro de las tres fuerzas descritas, tres en cada una de ellas. 

Dentro del mental, que describe a aquellas personas que se guían por el pensamiento, se engloban los eneatipos 5, 6 y 7. En el emocional, que describe a personas que se guían por el corazón y tienen especialmente desarrolladas la empatía y la sensibilidad, hacen lo propio los eneatipos 2, 3 y 4, mientras que el 1, el 8 y el 9 pertenecen al visceral, propio de personas donde dominan el instinto y el impulso. 

Así describe los 9 eneatipos el equipo de  Gestalt Salut: 

  1. Eneatipo 1:  “el Iracundo”, el “corrector” o “reformador”. Buscan la perfección.
  2. Eneatipo 2: “el orgulloso”, son personas que seducen para sentir que el otro los necesita. Necesitan que el otro les necesite. Dan fingiendo no esperar nada a cambio.
  3. Eneatipo 3: “los exitosos” o “los vanidosos”. Se desarrollan en función de gustar al resto de personas. La imagen es una prioridad. El gustar les aleja de su ser. 
    Eneatipo 4: “el sensible” o “el sufriente”. Su compulsión más profunda es la envidia. Excesivamente conectados a la carencia, a lo que falta.
  4. Eneatipo 5: “el observador”. Necesitar poco es uno de sus lemas, A menos necesidad menos dolor. Amantes del conocimiento, intuitivos y sabios.
  5. Eneatipo 6:  “el leal”, su fijación es el miedo.
  6. Eneatipo 7: “el entusiasta”, huyen del presente como Peter Pan a través de la fantasía, planificando múltiples futuros, y lo hacen constantemente, muy rumiativos y obsesivos.
  7. Eneatipo 8: el desafiador”, imparten su justicia y su ley, la ley del más fuerte y de su derecho a todo.
  8. Eneatipo 9: son “pacificadores”. Les frena la pereza. La pereza es psicoespiritual, consiste en tener pocas ganas de verse a sí mismos.

Que se desarrollen unos u otros depende de la esencia de cada individuo pero también de sus experiencias vitales, que son las que dan forma a su personalidad. Aunque hay diferencias entre cada eneatipo, aquellos que pertenecen al mismo grupo tienen más afinidades que con los que no comparten grupo. 

A través de esta distribución y clasificación de los subtipos de la personalidad el sistema del eneagrama de la personalidad “explica las relaciones entre estas formas de ser, abordando las relaciones humanas, el eneagrama en la pareja, y las afinidades, desafinades e interacciones entre los distintos tipos de carácter; explica porque suelen caernos bien determinados tipos de persona o rechazamos a otras mientras y otro tipo de personas nos son más bien indiferentes; y también explica nuestros automatismos personales y sociales”, añaden desde Gestalt Salut.

¿Cómo se utiliza en los niños el eneagrama?

De la misma forma que en la psicología adulta, los especialistas en pacientes infantiles recurren en ocasiones al eneagrama de la personalidad para conocer su forma de ser y de esa manera poder acompañarles y ayudarles en su crecimiento y desarrollo personal. 

Se trata de utilizar esta herramienta a disposición de los profesionales que deseen recurrir a ella para identificar su verdadera personalidad, lo cual facilita que esta fluya y no quede anulada, algo que ocurre más de lo cuenta en los menores de esas. 

Si te ha despertado la curiosidad y el interés esta introducción al eneagrama de la personalidad y quieres profundizar en ello enfocado en los niños, puedes hacerlo con la lectura de libro como El enagrama infantil, de Luis Arribas.    

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