Educación

¿Qué puede hacer tu hijo según el Método Montessori de los 2 a los 12 años?

De sobra conocido es el Método Montessori y su leitmotiv "Ayúdame a hacerlo por mí mismo" por eso os recopilamos las cosas qué puede hacer tu hijo de los 2 a los 12 años en la cocina.

El  método Montessori es un método pedagógico alternativo desarrollado por la doctora María Montessori a partir de la observación durante 50 años del comportamiento de los niños en el aula. Este método propugna la creación de un entorno estimulante para que cada niño desarrolle su propio método de aprendizaje siguiendo su curiosidad innata. 

Según esta doctora, primera mujer licenciada en Medicina en Italia, los niños aman el orden y la disciplina, que los conduce a una obediencia activa, no sumisa; que aman el trabajo interiormente constructivo y los hace sociales con los demás. Con base en esa observación se apuesta por la  estimulación del niño en grupos no cerrados por edad donde los pequeños se relacionan en un ambiente de colaboración.

La base principal de este método pedagógico es incentivar la curiosidad del niño, motor principal del aprendizaje del mismo.

Como dijo María Montessori"El instinto más grande de los niños es precisamente liberarse del adulto."

Los padres tendemos a considerar a nuestros hijos bebés por mucho más tiempo del que en realidad son. Asumimos tareas como hacerles la cama, recoger sus juguetes o prepararles la ropa cuando ellos mismos podrían hacerlas sin ningún problema. Lejos de ayudarles, estamos perjudicándoles con este tipo de actitud. No les dejamos ser autónomos, crecer, aprender o ser independientes. Es más, nos perjudicamos también a nosotros mismos, ya que además de las tareas del trabajo y las de casa, hacemos las de los niños, llenándonos de estrés, el gran mal que nos azota a los padres.

Los padres tendemos a considerar a nuestros hijos bebés por mucho más tiempo del que en realidad son. Asumimos tareas como hacerles la cama, recoger sus juguetes o prepararles la ropa aun cuando ellos mismos podrían hacerlas sin ningún problema.

Lejos de ayudarles, estamos perjudicándoles con este tipo de actitud. No les dejamos ser autónomos, crecer, aprender o ser independientes. Es más, nos perjudicamos también a nosotros mismos, ya que además de las tareas del trabajo y las de casa, hacemos las de los niños, llenándonos de estrés, el gran mal que nos azota a los padres.

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