Educación emocional

Test: Descubre si estás dando una buena educación emocional a tu hijo

La educación emocional es una pata que cada vez, por suerte, toma más relevancia dentro del mundo de la crianza. Que los niños crezcan emocionalmente sanos es pieza clave para su desarrollo mental y, en parte, nosotros somos los encargados de conseguirlo. Descubre si estás dando buena educación emocional a tu hijo.

Todos los padres quieren lo mejor para sus hijos y de eso no nos cabe la menor duda pero, es cierto que a veces por la falta de tiempo, otras por la falta de herramientas de gestión, podemos estar perjudicando a su desarrollo más de lo que nos hubiéramos imaginado.

Por suerte, cada vez toma más importancia dentro del mundo de la crianza la educación emocional o educación de emociones; entendida esta como “proceso educativo, continuo y permanente, que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la personalidad integral”, según Rafael Bisquerra.

Aunque tradicionalmente se ha creído que la educación está reservada únicamente al ámbito escolar, lo cierto es que el entorno familiar es el sitio donde más aprenden los niños. Y también donde forman su personalidad. Por tanto, no está de más pensar que los padres debemos preocuparnos tanto o más que los profesores por otorgarles una buena educación en emociones desde que son pequeños. Una educación en emociones que empieza, sin duda, con nuestra manera de gestionar el llanto del bebé, la hora de ir a dormir o, incluso, las tomas.

Y que sigue, sin duda, por la gestión de las temidas rabietas: el punto álgido en el que los niños empezarán a observar que tienen emociones dentro de ellos y que no saben cómo expresar o gestionar para sí mismos. El papel que juguemos los padres de ahí en adelante será crucial para no criar niños sin autoestima, inseguros de sí mismos o, por el contrario, tiranos y egoístas.

Para saber si estamos dando una buena educación emocional a nuestros hijos, lo primero que tenemos que hacer es preguntárnoslo. Y si tú estás aquí, es que lo has hecho y vas por el camino correcto. Después tendremos que preguntarnos si nosotros somos emocionalmente sanos: solo de esta manera podremos trasladar una buena educación a nuestros peques.

Y, por último, empaparnos de herramientas que nos ayuden en esa gestión de la crianza emocional.

De momento, nos quedamos en el primer punto: con las siguientes preguntas podrás hacerte una idea de cuán rica es la educación emocional que estás dando a tu pequeño.

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Mi hijo llora porque no puede ir al parque. Yo…

1/10 Mi hijo llora porque no puede ir al parque. Yo…

Mi hijo me ha dicho que mañana quiere elegir su ropa. Yo…

2/10 Mi hijo me ha dicho que mañana quiere elegir su ropa. Yo…

Tengo un peque de 8 años que me está contando que su mejor amigo hoy le ha hecho burla. Mi reacción es…

3/10 Tengo un peque de 8 años que me está contando que su mejor amigo hoy le ha hecho burla. Mi reacción es…

Mi hijo de dos años está pataleando porque no es capaz de montar piezas de construcción…

4/10 Mi hijo de dos años está pataleando porque no es capaz de montar piezas de construcción…

Son las cinco y ya ha vuelto de sus extraescolares. Ahora toca…

5/10 Son las cinco y ya ha vuelto de sus extraescolares. Ahora toca…

Mi hijo siente miedo si hay oscuridad:

6/10 Mi hijo siente miedo si hay oscuridad:

En casa todos tenemos un día libre. ¿Qué hacemos?

7/10 En casa todos tenemos un día libre. ¿Qué hacemos?

Mi pareja y yo estamos discutiendo…

8/10 Mi pareja y yo estamos discutiendo…

Mi hijo (varón) quiere jugar con un coche de muñecas:

9/10 Mi hijo (varón) quiere jugar con un coche de muñecas:

El peque está llorando mucho porque quiere ir con su abuela y ahora está ocupada

10/10 El peque está llorando mucho porque quiere ir con su abuela y ahora está ocupada

¡Enhorabuena! Sabes bien cómo actuar en cada momento

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Se nota que, con el tiempo, has ido adquiriendo las herramientas necesarias para educar emocionalmente y saber que hemos de actuar como figura de acompañamiento, dejando libertad y autonomía a nuestros hijos (siempre dentro de unos límites sanos).

Si quieres formarte aun más en educación emocional, te recomendamos:

Vas por el buen camino, pero tienes que mejorar

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Se nota que la educación emocional de tu hijo te preocupa muchísimo y que te esfuerzas, siempre que puedes, en educar. Pero te siguen faltando algunas herramientas para hacerlo de forma óptima. Te recomendamos:

Deberías pensar más en la educación emocional de tu hijo

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No nos cabe la menor duda de que quieres lo mejor para el desarrollo de tu hijo pero, sin darte cuenta, estás haciendo un flaco favor al desarrollo de su educación emocional. Necesitas ponerte en tu piel y entender que deben expresarse, sea como sea y que debes respetar esa autonomía (siempre dentro de unos límites sanos).

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