Salud

La siesta a los dos años: resuelve tus dudas

Reforzar el sueño nocturno con una o dos siestas diurnas ayuda a los niños a asimilar mejor el aprendizaje y a estar más frescos y de mejor humor por la tarde. ¿Las claves de la siesta perfecta? Están todas en este test.

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¿Cuánto necesitan dormir los niños con dos años además del sueño de por la noche?

1/11 ¿Cuánto necesitan dormir los niños con dos años además del sueño de por la noche?

Entre los seis meses y el primer año se consolida el sueño nocturno y lo habitual es que los pequeños empiecen a dormir seguido por la noche. A los dos años siguen necesitando entre una y dos siestas diurnas para completar el sueño nocturno. A esta edad duermen una media de doce horas diarias, de las cuales diez suelen ser nocturnas y dos diurnas. A medida que el niño crece, el número de horas que duerme se reduce progresivamente, sobre todo a costa del sueño diurno. Y nos plantamos con cuatro años, cuando duermen aproximadamente diez horas y media.

¿Por qué es necesaria la siesta?

2/11 ¿Por qué es necesaria la siesta?

Más bién deberíamos preguntarnos qué ocurre si no la hacen. No solo los ayuda a "recargar las pilas" a mitad del día, también les facilita el aprendizaje. Porque al estar más descansados, los pequeños asimilan mejor los descubrimientos de la tarde. Lo mismo ocurre con los hábitos alimenticios: si a la hora de la comida o de la cena el niño está cansado, lo más probable es que coma peor o incluso se quede dormido durante la ingesta. La siesta lo ayuda, además, a llegar más relajado a la hora de meterse en la cama por la noche, lo que sin duda hará que disminuyan las clásicas peleas con un niño enfurruñado que tiene tanto sueño que no se puede dormir.

¿Cuánto debe durar la siesta?

3/11 ¿Cuánto debe durar la siesta?

Si el niño echa dos siestas al día, cada una podría durar entre 45 y 60 minutos. En caso de una única siesta, en teoría no debería prolongarse más de dos horas, pero son valores aproximados. Cada pequeño es un mundo y tiene sus propias necesidades. Como padres debemos observar a nuestro hijo atentamente para conocer qué es lo mejor para él en cada momento.

¿A qué hora deben echar la siesta?

4/11 ¿A qué hora deben echar la siesta?

Lo ideal (que a veces es imposible de cumplir) es que hagan varias siestas y que la primera del día tenga lugar a media mañana, tres o cuatro horas después de que el niño se haya levantado. A estas alturas, ya habrá jugado, experimentado y correteado tanto que es muy posible que necesite reponer fuerzas para llegar descansado a la hora de la comida. El momento propicio para la segunda siesta es después de comer, aprovechando la dulce somnolencia que embarga al pequeño cuando ha comido bien y se siente lleno.

¿Tiene que ser siempre a la misma hora?

5/11 ¿Tiene que ser siempre a la misma hora?

Conviene establecer un horario fijo de siestas para que el niño coja el hábito y sienta el sueño a la misma hora. No pasa nada si un día no se echa la siesta o se la echa más tarde. Los dos años es una época llena de cambios, así que tiene flexibilidad para adaptarse a las cosas nuevas. Eso sí, siempre que estas variaciones sean ocasionales, porque si son constantes, perderán las rutinas que tanto nos ha costado conseguir.

La luz, ¿encendida o apagada?

6/11 La luz, ¿encendida o apagada?

Es importante que haya un ambiente de penumbra (no hace falta que haya total oscuridad) para que el niño aprenda a relacionar la oscuridad con el sueño y la luz con la vigilia. Esto lo ayudará a dormir mejor y a diferenciar las etapas del día. Además, en la oscuridad aumenta la producción de una hormona muy importante para el desarrollo llamada melatonina.

¿Y si hay mucho ruido?

7/11 ¿Y si hay mucho ruido?

Mejor en silencio, aunque sin pasarse. No solo no importa que el sonido ambiente se cuele a través de la puerta entornada, sino que es lo más conveniente. De lo contrario solo podrá dormir cuando haya silencio absoluto, lo que es muy difícil de conseguir, casi imposible, en caso de que tenga hermanos.

¿Hay que seguir el mismo ritual de sueño que por la noche?

8/11 ¿Hay que seguir el mismo ritual de sueño que por la noche?

Al igual que los adultos repetimos determinadas actividades antes de dormir: lavarnos los dientes, ponernos el pijama, leer un libro o ver la tele en la cama... Los niños identifican algunas rutinas con el sueño: abrazar a su osito de peluche, el cuento que le lee mamá, etc. Por eso, realizar los rituales de la noche a la hora de la siesta los ayudará a dormir mejor.

¿Cómo debemos despertarlo?

9/11 ¿Cómo debemos despertarlo?

Siempre con sumo cuidado, proque podría estar en fase de sueño profundo y despertarse cansado o irritado. Lo más recomendable es abrir la puerta, dejar que entre más luz o ruido en la habitación y que así el dormilón se despierte lentamente. Si no funciona, prueba a mecerlo suavemente o a hablarle bajito.

¿Despertarlo o dejar que lo haga él solito?

10/11 ¿Despertarlo o dejar que lo haga él solito?

El sueño tiende a autorregularse, por lo que si un día la siesta se alarga más de lo habitual, probablemente sea porque el niño necesita recuperar energías. Puedes despertarlo si lleva más de dos horas dormido o son más de las cinco de la tarde, ya que una sieta demasiado larga o tardía podría dificultar el sueño nocturno.

¿Y si al final no se duerme?

11/11 ¿Y si al final no se duerme?

Si a pesar de todos nuestros intentos no quiere dormir, puedes sustituir la siesta por un ratito de descanso en su habitación. Así sabrá que después de la comida llega un momento de relax. Déjalo solo en la camita o la cuna para que pase unos minutos quieto y tranquilo. No pasa nada si se lleva un juguete, pero no dejes que tenga demasiados estímulos (tele, música) o no conseguirá relajarse. De esta forma, muchos niños caen rendidos y terminan por dormirse solos.

¡Enhorabuena!

Lo sabes todo sobre la siesta a los dos años.

¡Sales del paso!

Todavía te quedan cosas por aprender, pero te defiendes en todo lo relacionado con la siesta a los dos años.

¡Ponte las pilas!

Has cometido algunos errores, pero nada que no se pueda solucionar repitiendo el test. ¡Aprenderás un montón!