Educación emocional

Pasos para convertirte en un experto emocional y manejar las rabietas de tu hijo

Para que nuestros hijos sepan autoregularse emocionalmente de mayores, tenemos que autoregularles nosotros cuando son pequeños. Para hacerlo correctamente tenemos que convertirnos en expertos emocionales siguiendo estos pasos.

La educación emocional ocupa un papel cada vez más importante en el mundo de la crianza y la educación. Son cada vez más las familias que se implican en la autoregulación infantil; casi siempre en un intento de controlar de manera correcta las temidas rabietas y pataletas de los niños.

Y es que, ya te hemos contado en alguna que otra ocasión que esas rabietas y pataletas son normales y que forman parte de su proceso madurativo y regulador: están experimentando sensaciones nuevas para ellos y se enfrentan a ellas a través del llanto y los gritos, que es lo único que saben hacer.

En ese momento, como en momentos de miedo, rabia, tristeza o demasiada alegría, el papel de los padres es fundamental. Tenemos que dotar al peque de las herramientas necesarias para que, en el día de mañana, ellos sepan qué hacer cuándo sientan esa emoción.

Para poder otorgar esas herramientas, hemos de conocerlas y hemos de saber cómo ponerlas en práctica. En otras palabras, tal y como nos explica el psicólogo infantil Rafa Guerrero, “debemos convertirnos en expertos emocionales”.

Cuatro pasos para autoregular a nuestros hijos

Rafa Guerrero nos da las claves para aprender a convertirnos en expertos emocionales. Las mismas pasan por seguir una serie de pasos:

  • Conocer la emoción: difícilmente vamos a poder autoregular a los peques si no sabemos diferenciar las emociones que sienten. Habla de la importancia de conocer las emociones primarias.
  • Reconocer la emoción: si conocemos las emociones, sabremos diferenciar cuál es la que está experimentando nuestro hijo en cada momento.
  • Legitimar la emoción: es uno de los pasos fundamentales. Hemos de permitir al niño sentir lo que está sintiendo. “La emoción ocurre en una zona del cerebro que son las amígdalas cerebrales. Estas son automáticas e inconscientes, así que debemos permitir esa emoción”, argumenta. Dice que hemos de evitar llegar a una situación donde intentemos racionalizarla y quitarle peso: “anda, no te pongas así que no es para tanto”, por ejemplo.
  • Aprender a reflexionar sobre esa emoción: hemos de hacer un esfuerzo en que el niño diferencie unas emociones de otras.
  • Dar estrategias para que los niños se autoregulen por sí mismos: en el camino hacia su autoregulación, somos nosotros los que tenemos que regularlos y, para eso, es muy importante que nosotros sepamos regularnos a nosotros mismos. Sino nada tendría sentido.

Aparte de estas indicaciones, el psicólogo infantil Rafa Guerrero, director de Darwin Psicólogos, da otros argumentos muy interesantes en el vídeo. ¡Dale al play para saber más!

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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