Ideas prácticas

De compras con niños

Ir de tiendas con niños pequeños puede ser una experiencia feliz o convertirse en una auténtica pesadilla. Te damos las claves para salir airoso de la prueba.

De compras con niños

Comprar ropa a los niños de dos años es toda una tentación, cuando están tan guapos y la lucen tanto. Pero hay que ir de tiendas con criterio para no cargarnos de prendas poco prácticas o innecesarias. Te damos seisreglas de oro para renovar el vestuario de tu hijo con acierto y lograr que la jornada de compras en su compañía sea una experiencia gratificante.

 

1. Hacer una lista

  • Antes de salir de compras, hay que revisar su armario y anotar lo que de verdad le hace falta.
  • Si tienes tiempo, lo mejor es darse una vuelta previa por las tiendas para hacerte una idea de modelos y precios. Así ahorrarás tiempo (y esfuerzo) cuando vayas con el niño.

 

2. Elegir ropa cómoda

Necesitan ropa cómoda que les facilite el momento de hacer pis y caca, ya que con dos añitos están aprendiendo a controlar esfínteres.

Elige pantalones con elástico en la cintura, tipo chándal.

Decántate por tejidos de fibras naturales, como el algodón. Dejan que la piel transpire y previenen las irritaciones.

Procura adquirir prendas versátiles, que pueda aprovechar en distintas ocasiones y que combinen con la ropa que ya tiene.

 

3. Planificar la salida

Llevar a niños tan pequeños con nosotros puede convertirse en una vivencia caótica. Se cansan enseguida yestán en plena etapa de afirmación de su personalidad y las rabietasson frecuentes.

  • Es conveniente elegir bien el momento de hacer las compras: a ser posible, un día y una hora en los que no haya mucha gente, para evitar aglomeraciones.
  • Es mejor que el niño vaya descansado y no tenga hambre, condiciones que suelen darse por la mañana o justo después de la siesta.
  • Si es posible, pide a otro adulto que te acompañe.
  • Procura ir sin prisas, y sin demasiada ambición: es preferible salir tres tardes que pasar un día entero de tiendas. No conviene visitar más de dos o tres establecimientos cada vez.
  • Una buena idea es llevar la sillita de paseo, ya que aún son muy pequeños para aguantar caminando o de pie mucho rato.

 

4. Evitar que se pierda

A esta edad les encanta curiosear y son propensos a soltarse de la mano.

  • Es conveniente vestirle con ropa llamativa para distinguirle enseguida si le pierdes de vista en un descuido.
  • Métele en un bolsillo una tarjeta con su nombre, el tuyo, un teléfono de contacto y la dirección.
  • Indícale también un lugar que él identifique bien para que te espere allí en caso de que se despiste.

 

5. Permitirle escoger

A veces los niños se empeñan en que les compremos prendas inadecuadas o que no nos gustan.

  • Para evitar una pataleta, dale a escoger entre dos o tres artículos que previamente hayas seleccionado.
  • Si no quiere probarse la ropa, puedes tratar de persuadirle: "Voy a comprarte una ropa preciosa para que estés guapo". Y añadir: "Y si te portas bien, luego vamos a ver los loros de la tienda de animales".
  • Si el poder de persuasión no funciona, tal vez sea mejor dejar las compras para otro día.

 

6. Informarse bien

Una solución cuando el niño no se deja probar, y también cuando vamos de compras sin él, es adquirir la prenda y comprobar en casa si le queda bien.

  • Pregunta antes de pagar en la tienda si podrás cambiar la prenda en caso de que no le valga, qué ocurre si no tienen la talla que necesitas, si devuelven el dinero en metálico o dan vales, y qué plazo tienes para realizar el cambio.
  • No olvides pedir la factura de compra y guardarla, al menos, hasta que el niño haya estrenado la prenda.

 

   
  • El calzado debe ser flexible, proteger y sujetar los pies y, al mismo tiempo, permitir la suficiente movilidad.
  • Los zapatos nunca deben molestar. Si le rozan o le aprietan, hay que descartarlos. Conviene que sean transpirables y la suela no resbale.
  • Antes de comprarlos, hay que probárselos y pedirle que camine por la tienda un rato para comprobar que no le hacen daño ni se le salen.
  • Para acertar con la talla, presionar la punta del zapato para comprobar que queda espacio suficiente entre los deditos y el extremo, o meter un dedo entre el zapato y la zona del tobillo. Si notas mucha holgura, le está grande; si hay muy poca y la presión le hace daño, le está pequeño.
  • Si vas de compras sin el niño, lleva una plantilla de su pie. Se dibuja su contorno en una cartulina, luego se añade un centímetro en la zona de los dedos y se recorta. Si la plantilla encaja en el zapato, es su talla.
  • Debes buscar como referencia la altura del niño en la etiqueta del fabricante.
  • Los niños crecen deprisa, así que conviene elegir una prenda un poco mayor que la que le quede exacta en el momento de al compra. Un ejemplo: si tu hijo mide 92 centímetros, merece la pena elegir la siguiente talla (93 a 98 centímetros).
  • El consejo de comprar ropa holgada es acertado siempre que no te excedas. El exceso o escasez de tela puede entorpecer los movimientos del niño.

 

 

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