Para fomentar su descanso y autonomía

Camas casita para la habitación de tus hijos, ¿por qué elegirlas?

Son la gran tendencia dentro del universo de la decoración infantil, y no es para menos que lo sean porque el resultado estético que ofrecen es insuperable, y encima proliferan tantos estilos que es imposible no encontrar aquel que se ajuste mejor a vuestro gusto y vuestras necesidades.

Cama casita
Cama casita (Foto: depositphotos)

En decoración, como ocurre con la moda, sin ir más lejos, también hay tendencias, y dentro del universo infantil ahora mismo marcan la pauta los cabeceros, las camas abatibles y también las camas tipo casita, las favoritas en Instagram por lo monas que quedan en cualquier contexto, ideales también para fomentar la creatividad entre los más pequeños al crear un ambiente de fantasía en su cuarto personal. 

Salvo algunas excepciones de modelos más recargados, o las que simulan los tipis de los indios nativos americanos, la mayoría son estructuras minimalistas que simulan las líneas básicas de una casita baja, la típica que todos dibujaríamos si jugamos con ellos o nos toca en el Pictionary y solo tenemos un minuto para que lo adivine nuestro equipo. 

El blanco y la madera natural-material en el que se fabrican estas estructuras-, los dos colores de moda en los últimos años dentro del ámbito de la decoración, son los que más se utilizan por la mayoría de fabricantes, lo cual favorece en ambos casos a que se adapten muy bien a todo tipo de habitaciones. Dan muchísimo juego  porque combinan con cualquier color protagonista en la estancia, con papeles pintados originales, otra de las tendencias actuales, y hasta son mucho más agradecidas si las queréis decorar con guirnaldas, banderines o cualquier otro motivo ornamental. Es más, elegirlas en alguno de estos dos colores también facilita y abarata un cambio de decoración general en la habitación si llegado el caso os apetece darle un aire nuevo sin necesidad de tocar los muebles más importantes. 

Mejorar su autonomía

Más allá del color y de la forma, el tercer elemento característico de este tipo de camas es que la inmensa mayoría son bajas. Es decir, sitúan el colchón a ras del suelo, o como mucho lo elevan lo justo para que quepa un pequeño cajón entre el somier y el suelo. Pero apenas se venden modelos elevados como camas tradicionales por dos motivos fundamentalmente: al ser una estructura grande, que abarca mucho espacio en la habitación, cuanto menor sea su altura máxima menor será también la sensación de agobio cuando ya esté todo colocado en la estancia; y por otro lado, porque facilitan la autonomía de los pequeños para manejarse en la cama a la hora de subir y bajar a la misma desde edades muy tempranas, al más puro estilo método Montessori, que entre sus principios está el de potenciar dicha independencia desde muy pronto.

Además, estas últimas tienen la ventaja añadida de que son las más seguras, ya que ante posibles caídas, muy habituales cuando empieza el niño a dormir en una cama, evitan que estas sean desde una altura elevada. 

De este modo, podéis encontrarlas como decíamos a ras de suelo o ligeramente elevadas, ya sean con espacio libre en la parte inferior de la cama o cubierto este con el típico cajón que desahoga mucho si el espacio es reducido.  En cambio, son un rara avis los diseños que incorporan una segunda cama debajo, aunque también hay algunos en el mercado así. 

Juega con la decoración

Y si os gustan tanto como a nosotros pero necesitas que conformen una litera porque tenéis más de un peque en casa y comparten habitación, también existen. Y la variedad es notable teniendo en cuenta que son camas con un target mucho más pequeño que las individuales. Las hemos encontrado de diseños sencillos muy sencillos y bonitos, en clave nórdica, casi vírgenes para jugar con la decoración que prefiráis,  hasta otros muy trabajados, que simulan incluso los muros y el tejado de la casita.

Otras incorporan también pequeños elementos extras muy originales como paneles que pueden decorarse al gusto, incluyendo la opción de ponerlos de pizarra para que los niños se diviertan volcando sobre ella su creatividad. Y por supuesto tenéis también opciones de sobra para escoger entre cama inferior a la altura del suelo o que esta esté lo suficientemente elevada como para incorporar un cajón o incluso una tercera cama.

Opciones para todos los gustos y necesidades no faltan, por lo que si las camas casita son vuestras favoritas y tenéis pendiente decorar una habitación infantil en casa, estáis de enhorabuena: este es el momento adecuado para hacerlo.

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