Seguridad en el agua

Ni manguitos, ni flotadores: esta es la mejor protección acuática para niños

¿Son más seguros los manguitos o los flotadores para niños y bebés dentro del agua? De acuerdo a los pediatras, ninguno de los dos.

La temporada de piscinas, ríos y playa está a la vuelta de la esquina y, con ella, la necesidad de recordar que la mejor forma de evitar accidentes en el agua y ahogamientos es no descuidar ni quitar la vista de encima a los niños en ningún momento. Y es que, tal y como no se cansa de advertir la Asociación Española de Pediatría, hacen falta tan solo tres centímetros de profundidad para que el día perfecto de baño acabe en desgracia. “Entendemos por vigilancia adecuada cuando la distancia al menor es inferior a la longitud del brazo del cuidador, es decir, tenerlos al alcance en todo momento”, recoge el Informe Recomendaciones sobre la prevención de ahogamientos de la AEP.

De hecho, el ahogamiento ya es la segunda causa de muerte accidental en menores de 19 años en Europa. “Los ahogamientos en menores de cinco años se producen sobre todo en piscinas particulares o de comunidades privadas y, en el caso de los niños mayores, suelen estar ligados a actividades acuáticas de tipo lúdico en lagos, mar, ríos y canales”, según dicta el mismo informe.

Sin embargo, son muchas las familias que buscan, además de esa constante vigilancia, algún elemento protector que dé más seguridad al pequeño al entrar en el agua. Especialmente si no sabe nada o todavía no tiene la suficiente soltura. Es aquí donde entran en juego los famosos manguitos, flotadores, churros y chalecos para las piscinas, los fieles inseparables de los más pequeños de la casa cada verano.

Pero, desde hace algunos años, los pediatras son bastante tajantes con los dos primeros y las familias, sin embargo, siguen decantándose por ellos: no, ni los manguitos ni los flotadores son el mejor elemento salvavidas acuático para los niños. Y es que, no ayudan a que aprenda a nadar y tampoco a que aprenda a desenvolverse en el agua con soltura, tan solo les ayuda a mantenerse a flote. Especialmente si los artilugios son inflables y no de corcho.

¿Quieres saber cuál es el método más recomendado para proteger la seguridad de los niños en el agua?

¿Manguitos o flotadores?

Ninguna de las dos opciones: “Si son hinchables, ninguna de las dos opciones es recomendable”, explica en declaraciones directas a Ser Padres Fernando García-Sala Viguer, especialista en Pediatría en la Clínica García-Sala y miembro de Top Doctors. “Los flotadores, además, tienen el riesgo de que el niño se pueda dar la vuelta y ahogarse y no los recomendamos en absoluto”, continúa. Y es que, de acuerdo a sus palabras, no se puede confiar en un artilugio hinchable porque corremos el riesgo de que se deshinche o se pinche sin darnos cuenta.

Tan solo se salvan unos, a su parecer: los manguitos de corcho. “Esos son más recomendables”, nos cuenta. Sin embargo, el flotador tipo ‘bola’ que se engancha a la espalda como si fuese una pelota tampoco se recomienda porque también se pueden voltear y tienen otros riesgos añadidos.

Si te has decidido por un manguito de corcho (que, recordemos, no es la opción más recomendada), el experto explica que no debes quitar uno de ellos al niño para que aprenda a nadar mejor. “Desaconsejo a los padres hacer esto porque no sabemos cómo va a reaccionar el pequeño y, en ocasiones, lo que se consigue es que se asuste y no quiera volver a entrar al agua”.

Con respecto a los conocidos como ‘churros de piscina’ la Asociación Española de Pediatría recuerda que son elementos didácticos, que se pueden usar en una clase de natación bajo la supervisión de un monitor especialista, pero nunca como finalidad lúdica o como medio de flote para que el niño se sienta seguro en el agua.

Este es el elemento más recomendado para los niños en el agua

Después de explicar los riesgos de las dos alternativas más extendidas y utilizadas por las familias españolas, el pediatra acaba diciendo que son los chalecos salvavidas el elemento más seguro para los niños dentro del agua. “Es el elemento más seguro y el que deberíamos de utilizar en todos los niños que no saben nadar y en los que sí que saben pero que navegan en piraguas o canoas que en un momento dado pueden volcar y tienen que mantenerse a flote un largo rato hasta llegar a la orilla”, explica el profesional. Eso sí, advierte que para ser efectivos deben estar adaptados al peso y al tamaño de cada niño.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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