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Ideas prácticas

Trucos para organizar un cuarto de juegos

Si os estáis planteando dejar una habitación como zona de juegos para los niños, es muy recomendable seguir estos consejos para diseñarla antes de empezar a meter cosas en ella.

Cuarto de juegos (Foto: Pexels)
Cuarto de juegos (Foto: Pexels)

Dependiendo del tamaño, de la distribución de la casa, de las estancias que tenga y de las necesidades familiares, será posible o no diseñar y crear un cuarto de juegos. Sabemos que esto no es posible en todas las viviendas, pero si tenéis la posibilidad de hacerlo, es muy recomendable para separar el espacio de juego del de descanso, la habitación propiamente dicha del niño -o los niños, ya que pueden compartir y así disponer del cuarto de juegos común-.

Una vez dispongáis del espacio para levantar el cuarto de juegos, es muy importante diseñarlo antes de empezar a meter cosas en él tirando de improvisación. De lo contrario, puede acabar siendo más parecido a un trastero que a un espacio donde, incluso cuando reine el caos, tenga un sentido. 

Para dar este paso previo, es importante tener en cuenta los gustos de los niños, y qué se quiere fomentar en ellos, además de lo voluminosos que sean los juguetes de los que ya disponen. A partir de ahí, nuestra recomendación es que apliquéis los siguientes consejos: 

Dividir el espacio en zonas

Así suelen trabajar en clase cuando son pequeños, por rincones, por lo que les resultará muy sencillo y también llamativo poder seguir la dinámica de clase en casa. Dependiendo del espacio, podréis incluir más o menos espacios diferenciados. El rincón de artes -una mesita baja con sillas en la que puedan pintar, recortar, etcétera-, el de biblioteca, el de juego simbólico, el de ciencia… Hay tantas opciones como imaginéis.

Mobiliario bajo y fácil de mover

La mesa con sillas es fundamental en un cuarto de juegos porque les facilitará todo el juego artístico y también la lectura. Lo ideal es que, como decíamos antes, se disponga en un espacio exclusivo del cuarto, pero es bueno que sean ligeras y fáciles de mover para que ellos tengan la libertad de utilizar las sillas donde quieran.

Poner todo a su alcance

Este detalle es muy importante si queréis fomentar tanto su autonomía como hábitos concretos. Por ejemplo, el de la lectura. Nada como que lo tengan a mano y a la vista para que les llame la atención. Lógicamente, son necesarios los muebles de almacenaje cerrados con cajones o similares porque es mucho más fácil mantener el orden con ellos, pero es interesante que estos también los tengan a su altura y ellos mismos pueden hacer uso de su contenido -y de recogerlos- de forma autónoma. 

Cubrir el suelo con una alfombra de fácil limpieza

Es un truco fundamental por tres razones: en un cuarto de juegos se pasa mucho tiempo en el suelo, de manera que aporta calidez; con la alfombra se protege el suelo de todos los golpes que a diario tendrán lugar en dicho espacio; y también puede proteger la salud de los peques al amortiguar caídas imprevistas. Eso sí, elegid un modelo que sea resistente y, sobre todo, que se limpie fácil.

Decoración alegre y que incentive su creatividad

No es tan importante si las paredes son blancas o de un color vivo, pero sí que el conjunto de la decoración elegida fomente las ganas de pasar tiempo entre esas cuatro paredes y, si es posible, que despierte la creatividad de los peques. Por ejemplo, podéis incluir una parte de la pared en pizarra si no hay espacio para dedicar un rincón entero al arte como antes os sugeríamos.

Anclad el mobiliario a la pared

Es imprescindible que todo el mobiliario de pared esté bien asegurado porque es un espacio donde los peques se moverán con libertad y durante muchas horas al cabo de la semana. Los disgustos se evitan cuando la seguridad es óptima, y eso pasa por no colgar muebles en altura a los que puedan llegar colgándose, y anclando a la pared muy bien en todo caso cualquier mobiliario de almacenaje que se ponga en el cuarto. Además, si hay ventanas que dan a la calle, aseguraros de que no las puedan abrir ni se puedan encaramar a ellas. 

Reutilizar objetos cotidianos para el almacenaje y los juegos

Por ejemplo, es raro que no entre un paquete con su correspondiente caja de cartón en casa cada semana en los tiempos que corren. Guardad esa caja porque puede servir para almacenar pinturas, por ejemplo. Y lo mejor de todo es que ellos mismos pueden decorar la caja. Ocurre lo mismo con latas de galletas, por ejemplo. O con cajas de zapatos. Y las revistas y periódicos viejos son muy útiles para el rincón de arte porque pueden explorar, por ejemplo, la técnica del collage. Hay muchas más ideas en este sentido que seguro se os ocurrirán si lo tenéis en mente. 

Rotar los juguetes y juegos

De vez en cuando, ya no solo porque crecen y cambian sus gustos e intereses, es bueno rotar los juguetes o darle un nuevo aire a los rincones de juego. De esta forma, os aseguráis de que usan todo lo que tienen en el cuarto porque los niños utilizan muchísimo más aquello que tienen a la vista o que se encuentran nada más abrir un cajón.

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