Consejos prácticos

Trucos para que la ropa de tus hijos huela bien en el armario

Son tan sencillos y eficaces que parece mentira que no todo el mundo los aplique en sus respectivas rutinas de limpieza de la ropa, así que toma nota si es tu caso.

Armario (Foto: iStock)
Armario (Foto: iStock)

Da mucha rabia lavar la ropa -que ahora encima es más caro dependiendo de la franja horaria-, plancharla, dejarla en perfecto estado de revista en el armario de los peques y que al sacarla para que se la pongan huela mal. O por lo menos rara. 

Seguramente hayas vuelto a echar a lavar alguna prenda a la que le ha ocurrido exactamente esto, ¿verdad? Es completamente entendible que lo hagas porque el olor es tan importante como la ausencia de manchas en el concepto de ropa limpia. Si no desprende un aroma agradable, o cuanto menos neutro, ya puede no tener una sola arruga que eso no implica que la prenda esté limpia. Y si no está limpia, no es agradable vestirla.

Afortunadamente, hay algunos consejos de sencilla aplicación que son eficaces a la hora de conservar la ropa en el armario con un olor agradable. Los repasamos a continuación:

Limpia tu lavadora

Hay mucha gente a la que se le olvida lavar de vez en cuando sus electrodomésticos. Ocurre con el lavavajillas y también con la lavadora. “Una vez al mes, pon una lavadora vacía a una temperatura más alta para eliminar las bacterias que pueda haber en el tambor”, explican desde Lenor.

No llenes demasiado la lavadora

“Una lavadora sobrecargada no limpiará la ropa al necesitar espacio para moverse en el agua”, explican desde la marca de suavizantes para ropa Lenor. Es de sentido común pensar que si la ropa no puede expandirse dentro de la lavadora, el lavado no resultará completo, así que no cruces el límite de lo que significa poner una carga completa -lo cual es lo recomendable desde un punto de vista sostenible- con llenar la lavadora a reventar. 

Utiliza productos aromáticos

Pueden ser suavizantes, pero algunas prendas no los aceptan, como es el caso de toallas o de calzado como la ropa de deporte. En estos casos, una solución muy interesante son las perlas perfumadas, aptas para toda la ropa.

No tardes en tender

Otro error de manual es dejar la ropa dentro del tambor de la lavadora después de que acabe el programa. Unos pocos minutos pueden echar por tierra todo el lavado porque se concentra el olor a humedad y moho, pudiendo llegar a impregnar la ropa con él.

Tiende al sol

Cuanto menos tiempo tarde la ropa en secarse, mucho mejor para que no tenga olores húmedos desagradables. Por ello, intenta tender en las zonas de la casa donde la ropa reciba luz directa del sol. Un tendedero móvil, que no esté fijo en un lugar concreto de la vivienda, es lo más recomendable por este motivo. 

Ventila

Para evitar que se acumule húmeda y olores en la habitación o terraza donde tiendas, deja abierta un poquito la ventana o el cierre de la terraza si dispones de él. Ojo, si tu vivienda da a espacios interiores donde se concentran olores intensos, como es el caso de los provenientes de las cocinas de los vecinos, tiende en un espacio interior si no quieres que tu ropa lo pague.

Espacia la ropa al tenderla

Cometemos otro error muy habitual al tender la ropa cuando pegamos demasiado unas prendas a otras. Sobre todo en los meses fríos, donde tarda más en secarse la ropa, este fallo es mortal de necesidad porque la humedad se acumula en la habitación y la ropa, una vez seca, no olerá bien. 

Al armario, solo cuando esté seca

Este es otro de los consejos del equipo de Lenor, que incide en la importancia de “secar bien la ropa antes de guardarla para evitar los olores a humedad en zonas con poca circulación de aire, como cajones y armarios”.

Aromáticos en los armarios

Pueden ser industriales, de percha o de pie, naturales o ambientadores caseros -estos dos últimos son mucho más respetuosos con el medioambiente-. Te decantes por unos u otros, es un detalle que no debe faltar en los armarios y zapateros, donde los olores extraños y desagradables tienden a acumularse.

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