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Los juguetes de nuestra infancia con los que aprenderán mientras se divierten

Aptos para niños y niñas a partir de un año, My First Pinypon están pensados para que los peques de la casa no solo disfruten jugando sino que les ayude, entre otras cosas, a fomentar su imaginación, ganar vocabulario y trabajar sus emociones.

Gabriela y Almudena son mamás. La primera tiene una hija de un año y un hijo de tres mientras que la segunda tiene cuatro hijos, un bebé de diez meses, una niña de 3, otro de 7 y otro de 9. Ambas han sido las afortunadas en probar en casa My First Pinypon, los juguetes que con los que disfrutar en familia mientras los peques trabajan diferentes aspectos sin que apenas se den cuenta. 

Para empezar porque, al ser diseños adaptados al tamaño de los niños y niñas en edad preescolar, son cómodos, seguros y fácilmente manipulables por sus pequeñas manos. "Para la psicomotricidad fina va muy bien porque puedes ir metiendo las formas", señala Almudena, quien asegura que por su variedad de colores y formas son geniales para esta etapa en el desarrollo de los peques de la casa. Una opinión que coincide totalmente con la de Gabriela. "Mi hija pequeña está con la motricidad, lo mete, lo saca y te lo enseña", cuenta, "mientras, para los mayores está genial por las formas, los colores, los vehículos y las profesiones. están genial para aprender formas, tanto el de 1 como el de 3 intentan meterlos aquí. A mi hijo le encanta contarme los colores y yo le voy diciendo qué color y él me dice un triángulo amarillo, un círculo rojo...", prosigue.

Precisamente esa versatilidad es otra de las virtudes en las que se centran ambas madres tras el testeo. "Le encuentro el juguete idóneo para el baremo de edad de 1 a 3 años, que es justo la edad de mis hijos, porque pueden jugar juntos. Es una gozada porque cada uno desarrolla la faceta que tiene en esa edad", explica Gabriela. 

Fomento de la creatividad

Entre los juguetes de My First Pinypon hay un coche, un barco y un helicóptero, cada uno con su correspondiente figura, para que los peques puedan divertirse con diversos medios de transporte. Ambas madres tienen claro que esta variedad fomenta la creatividad de los niños durante el juego. "Se intercambia todo. De repente van a la granja y cogen el tren, la que vuela en helicóptero se monta en otro vehículo (...), hay posibilidades para todos los gustos, depende de cómo sea el niño de ordenado, creativo o le guste mezclar", argumenta Gabriela. 

Al mismo tiempo, observan cómo ayudan a trabajar las emociones gracias a que cada una de las figuras se compone de dos partes, la cabeza y el cuerpo. "El tema de las caritas que van cambiando es muy bueno para enseñarles las emociones: si está triste, si está contento, si está enfadado...", opina Almudena. 

Recuerdos de la infancia

"Me hace especial ilusión que mis hijos estén jugando ahora con My First Pinypon porque cuando fui niña yo también jugaba con estos muñecos. Es verdad que ha evolucionado muchísimo porque antes eran pequeñitos, pero ahora son geniales", afirma Gabriela al respecto. 

Por su parte, Almudena, no puede estar más de acuerdo con esta nostalgia que despiertan estos juguetes. "Cuando Ser padres me dio la oportunidad de probar estos juguetes de Pinypon no lo dudé porque me recuerdan a la infancia ya que jugaba mucho con mi hermana", recuerda. 

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