Los imprescindibles

Kit de playa para padres primerizos: qué no debe faltar en tu bolsa

¿Tienes ganas de playa? Qué pregunta. ¿verdad? Si la tienes a mano, porque a estas alturas avanzadas de la primavera ya la habrás pisado a menudo, y si la tienes lejos, porque la respuesta es obvia: ¿quién no?

No cerrando la puerta a que haya alguien al que no le apetezca disfrutar de la playa tras un año tan largo y duro como este -para gustos están los colores-, si habéis tenido la inmensa fortuna de tener un hijo en los últimos meses, estaréis deseosos de poder disfrutar de vuestra primera escapada a la costa juntos. 

Es posible, incluso, que ya lo estéis planificando y por eso habéis acabado leyendo estas líneas, así que no vamos a divagar más y nos metemos en harina. Sois papás primerizos, novatos, y no queréis que se os escape nada de lo que no puede faltar en una maleta para ir a la playa con un niño pequeño. Vamos al grano. 

Pues bien, más allá de las cosas que siempre lleváis con vosotros desde que el peque nació, como pañales, muselinas, crema para culito o unas simples toallitas, por citar algunos ejemplos, hay algunas cosas que son más específicas de la playa que tampoco pueden faltar. 

Nosotros hemos recopilado hasta diez en la siguiente lista. Pero, ojo, no solo no pueden faltar en la maleta, ¡tampoco pueden no bajar con vosotros a la playa! No seríais los primeros papás primerizos (también a algunos muy experimentados les ocurre...) que van de vuelta al apartamento porque se han dejado algo...

Crema solar

Indispensable. En primavera y verano, de hecho, debéis llevarla siempre con vosotros. Evidentemente, si vais a la playa, con mayor motivo. Que sea mínimo factor 50 y acordaros también de dársela antes de bajar a la arena, no cuando ya estéis en ella. Y si le bañáis, o cada hora aproximadamente, repetid la operación. 

Bañadores de cambio/ropa de cambio

Es importante que los niños pequeños estén secos el mayor tiempo posible. En la orilla no merece la pena, pero en cuanto se distancien del agua es recomendable cambiarlos de bañador, de ahí que sea indispensable bajar al menos uno de cambio en la bolsa de la playa. 

Pañal de agua

Generalmente, si vais a la playa, es posible que también paséis por la piscina, y en este caso el pañal de agua es una solución magnífica para evitar tener que salir corriendo con la cara colorada -en el mar tampoco está de más usarlos-… Además, son muy cómodos de poner y quitar y los peques se sienten cómodos con ellos. Merecen la pena.

Gorra/gorro

Como la crema, proteger su cabeza, su nuca y su rostro con una gorrita o gorro es absolutamente imprescindible. No puede faltar nunca en la cabeza del bebé o niño pequeño desde que sale por el portal con dirección a la playa. Merece la pena invertir en un modelo que se seque rápido para bañarle también con ello puesto.

Toalla, mejor de una pieza

No creemos que se os olvide la toalla, pero si sois primerizos es posible que no hayáis descubierto todavía las ventajas de las de una pieza. No son albornoces pero se ponen por la cabeza, llevan capucha y son muy fáciles de manejar para arropar por completo al pequeño. Altamente recomendables. 

Sombrilla/refugio

Otro de esos detalles en los que se puede no caer por la falta de experiencia. Sin niños, no siempre se baja a la playa con sombrilla, pero con estos es fundamental llevar un protector contra el sol para generar una sombra en la que puedan pasar tiempo los bebés y niños más pequeños. Puede ser una sombrilla pero también es ideal un refugio, que son fáciles de montar y desmontar y además le protegen contra el aire, habitual en muchas playas.

Algún juguete

Si es un bebé recién nacido no es necesario, pero si ya permanece tiempo erguido y despierto, disfrutará investigando con la arena y con algún juguetito que le permita explorar. Son, además, un buen recurso para entretenerles o cambiarles de tercio si la jornada de playa se complica.

Si anda, zapatillas que le sujeten bien el pie

Si todavía no camina o pasa mucho tiempo en brazos y en el carro, lo mejor es llevarle descalzo, protegiendo eso sí su piel con factor alto. Pero si camina, por poquito que lo haga, no os olvidéis de las zapatillas de playa. Parece una obviedad, pero al ser primerizos nunca antes las habréis tenido en cuenta, y lo mismo os lleváis la sorpresa de que no están cuando os hagan falta de forma inmediata. Dadle absoluta prioridad al elegirlas a que sujeten muy bien el tobillo del niño o niña. 

Agua y Fruta o un snack

Si tiene más de 6 meses el bebé, tal y como hacemos con nosotros mismos, es necesario llevar agua y también un snack (o la comida incluso) en caso de que vayáis a estar mucho tiempo. El agua no basta con llevarla, ¡hay que dársela! Y el snack, el más recomendable y el que mejor aguanta es la fruta si la lleváis en trocitos. En puré, la clave está en haber llevado un termo o recipiente de viaje para poder bajarlo a la playa. Acordaros de meterlo en la maleta también.

Bolsa para aislar ropa mojada

Un último consejo como padres experimentados es el de llevar una bolsa en la que aislar los bañadores mojados que les quitéis a los peques. Puede ser una bolsa con cierre zip sencilla, una especie de neceser forrada en el interior con un tejido que soporte bien la humedad o, a las malas, una bolsa de plástico. Pero es ideal para que no acabe todo empapado dentro de la bolsa de playa. 

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