Vídeo de la semana

Fallos habituales

10 errores que cometen los adultos que pueden ser perjudiciales para la salud de los niños

Son comportamientos, usos de productos o simplemente despistes que muchas veces se cometen sin querer, de forma natural, pero por eso mismo, porque no se puede bajar el nivel de atención hasta que no están dormidos, la tarea de ser padres es de las más exigentes que existen.

Errores al portear
Errores al portear (Foto: iStock)

La labor de los padres o tutores de un niño (o de varios) es de las más complicadas que alguien puede afrontar en esta vida. Es así desde tiempos inmemoriales, tampoco estamos descubriendo nada. El nivel de exigencia y alerta que requiere es muy alto, acorde a lo que está en juego: no solo la educación del pequeño, sino también su salud. 

Esta última depende de muchos factores. Algunos más globales, como son los hábitos saludablesrelacionados con el deporte, el sueño o la alimentación, y otros más concretos, como pueden ser malos usos de determinados artículos infantiles, o comportamientos inadecuados por parte de los padres a la hora de educarles. Y es que de estos depende en buena medida la prevención de lesiones o accidentes, sí, pero también que la salud mental de su hijo se mantenga en buen estado. 

Para que se entienda bien el nivel de dificultad que conlleva la tutela de un menor durante 24 horas al día, hemos elaborado una pequeña lista de errores simples, nada rebuscados, que forman parte del día a día en muchos hogares, de los padres que pueden ser perjudiciales para la salud de los niños. No se trata de justificar la dificultad, sino de insistir en la necesidad de prestar atención a los detalles. Siempre se puede mejorar como padres; serlo no está exento de seguir aprendiendo.

Portear mal

Hoy en día es raro que no haya padres que no recurran de forma más o menos habitual al porteo. Hay muchísimos productos para ejecutarlo, y con todas se pueden cometer errores al hacerlo, pero hay una flagrante cuando se utiliza la clásica mochila: llevar al bebé en el pecho pero mirando hacia al frente. Crees que así no pasará tanto calor y lo que en realidad ocurre es que estás poniendo en riesgo la salud de su cadera.

Recortar horas de sueño

Con los niños no se cumple esa regla de que si se acuestan más tarde, se levantarán también más tarde. Por hacerlo un día puede que no pase nada, por supuesto, pero no llevar una rutina más o menos estable de horarios suele acabar en la mayoría de casos en un déficit de sueño alarmante por la noche. Y el déficit de sueño está demostrado científicamente que tiene una incidencia directa en la salud. 

Utilizar el taca taca

Ya hace tiempo que los profesionales sanitarios desaconsejan el uso de este divertimento que tanto utilizamos nosotros mismos de pequeños, por no ir más lejos en el tiempo. El problema, como portear de frente en la mochila, es postural, ya que no es ergonómico, y se pone en riesgo el desarrollo óseo del pequeño, especialmente en la zona de la cadera y la pelvis.

Dar azúcar en exceso

“Un día es un día”. La de veces que se oye a padres, abuelos, tíos y amigos decir esta frase. Y lo que empieza siendo una excepción de sábado, se convierte en un hábito constante sostenido en el tiempo, como se puede ver en las meriendas que abundan en las puertas de los coles o en cualquier playa en verano. Y no solo es el exceso de azúcar, sino también el consumo de productos ultraprocesados en general. No es de extrañar que la obesidad infantil sea uno de los grandes males de la salud infantil en muchísimos países hoy en día, incluido España.

Automedicar

Un clásico entre muchísimos adultos que, por extensión, se acaba haciendo con los niños a cargo. Y es de las cosas más peligrosas que el ser humano hace sin tener la perspectiva de lo que realmente puede conllevar hacer algo así. Una cosa es dar el paracetamol infantil en caso de fiebre, y otra darlo como prevención, creando dependencias muy peligrosas en el organismo del niño. Y eso por no hablar de suministrar otros medicamentos a los niños por el simple de creer que lo que pasa es X sin tener ni pruebas de ello, ni tampoco conocimientos para diagnosticarlo. 

Otro mal hábito muy extendido entre los padres es el de vincular una carga negativa a tareas diarias básicas en la higiene personal como el cepillado de dientes. Cuanto más se les perdone, menos lo harán, porque es normal que les dé pereza. Pero no solo eso; es que también lo tomarán como algo negativo, y eso es peor si cabe a largo plazo porque pueden acabar perdiendo el hábito de hacerlo, lo que siempre acaba derivando en problemas de salud en la boca a corto o largo plazo.

No aplicar crema si ya están morenos

La crema solar siempre debe ser la misma, ya haga un sol de justicia o esté tan encapotado el cielo que el sol no aparezca en todo el día. Y del mismo que se debe hacer así con respecto al clima, ha de hacerse con nivel de moreno de la piel de los niños. El moreno no protege de los rayos ultravioletas del sol. Por favor, se deben utilizar cremas con factores altos de protección siempre. En niños y en adultos.

Dejar cosas peligrosas a su altura

Crees que tu pequeño no llega todavía a coger esas tijeras que has dejado en el mueble de la entrada o el cuchillo en la encimera de la cocina, o has dejado un pico o un enchufe sin proteger porque él nunca ha curioseado con esas cosas del hogar. Y a lo mejor era así, hasta que un día dejó de serlo y el disgusto en forma de accidente es más grande todavía porque se podía haber evitado con un poco de atención.

No escoger el calzado que mejor le venga

Rozaduras, malas posturas a la hora de andar que derivan en problemas de rodilla, caídas por tropezones por no llevar fijo el tobillo porque las chanclas de dedo de sus personajes favoritos de Disney son las que el niño quería, etcétera. Hay muchos ejemplos, y está bien dejar que los niños tomen sus decisiones pronto, pero los límites están claros cuando hablamos de algo que puede afectar a su salud, como es el caso del calzado. Que elija, pero entre los modelos que protejan su salud.

Comparación constante

No todo iban a ser errores que perjudican la salud física del crío. La salud mental es tan importante o más que esta y en la educación de los niños hay muchísimos vicios que la atacan. Un ejemplo clarísimo es la constante comparación y el ver cada tarea como una competición. Frustraciones, ansiedad, tristeza porque los padres utilizan expresiones de desprecio… Muchas veces se hace sin querer, pero la lista de consecuencias es larga y ninguna buena en el autoestima de los niños.

Continúa leyendo