Salud

El niño tuerce un ojo: Cuándo hay que preocuparse

Siempre que el niño tuerce un ojo hay que consultar con el médico, porque si tiene estrabismo, es importante corregirlo cuanto antes. ¿En qué consiste el tratamiento?

El niño tuerce un ojo: Cuándo hay que preocuparse

Paco estaba preocupado, tenía la impresión de que su hija Claudia, de dos meses, torcía un ojo. Una y otra vez ponía delante de cara de la niña el dedo índice y observaba si la pequeña lo seguía con la mirada. En ocasiones, algo fallaba, los dos ojos no se movían a la vez y uno quedaba torcido. Paco y María, la madre de la niña, decidieron comentarlo con el pediatra en la próxima visita.

Bebés

El médico les tranquilizó: el bebé pasa entre sus dos y tres primeros meses de vida aprendiendo a fijar la vista, por lo que es frecuente observar movimientos descoordinados entre ambos ojos.

Pero es a partir del tercer mes cuando el ojo torcido al que no se ha dado importancia anteriormente sí va a merecer la atención del pediatra, quien hará la primera valoración y, de ser necesario, derivará al bebé al oftalmólogo pediátrico.

 

Porque no es raro que el niño tenga estrabismo en el primer año de vida. En concreto uno de sus dos tipos: la desviación de los ojos hacia la nariz (la endotropia del lactante) y la desviación hacia los laterales (exotropia) que es menos común. En el estrabismo del niño tan pequeño el tratamiento y diagnóstico precoz son esenciales. Pero la edad más habitual de aparición de este desorden son los tres años, y es por esta razón por la que los oftalmólogos recomiendan un examen de agudeza visual en cuanto el niño sepa hablar bien, que suele coincidir con esa edad.

 

Niños

Pablo tiene tres años y medio. Ha nacido en Colombia y nada más llegar, hace dos meses, sus padres de adopción le llevaron al pediatra. El médico observó que el pequeño torcía un ojo hacia dentro y recomendó a Julia y Luis pedir cita con un oftalmólogo infantil. El especialista diagnosticó estrabismo.

 

Ahora lo más importante es que el desarrollo visual de Pablo se cumpla con normalidad y es a ello a lo que va encaminado el tratamiento. Porque cuando los dos ojos están rectos, el cerebro capta las dos visiones (de cada ojo) como si de una fotografía se tratara, integrándolas en una sola imagen. Esto no sucede cuando uno de los ojos está desviado ya que la ‘reacción’ de las células del cerebro que se encargan de procesar la visión es anular la imagen del ojo desviado, lo que influye en un peor desarrollo de esas células. Es lo que se conoce como ojo vago que, aunque no siempre está asociado al estrabismo, sí es una de sus principales consecuencias.

 

Así, el principal objetivo del tramamiento es que Pablo recupere la visión de ese ojo despistado, lo que se consigue sobre todo con la oclusión del bueno o, lo que es lo mismo, con el uso de parches. “Al principio nos costó conseguir que Pablo accediera a taparse el ojo, se arrancaba el parche, protestaba enérgicamente cuando veía que íbamos a colocarselo, teníamos una lucha continua”, explica su madre. “El mejor consejo es armarse de paciencia”.

 

Pero este no es el único objetivo, ya que es importante que el pequeño recupere también la visión binocular y, como tercer fin de la terapia, que consiga la estereopsis que no es otra cosa que la visión en profundidad. Es, por explicarlo con un ejemplo, sencillo, lo que permitirá al niño poder disfrutar de una película en 3D en los cines y con las gafas diseñadas para ello.

 

Estos tres objetivos son los más importantes desde el punto de vista médico. Pero es obvio que la estética, y más en niños, es algo que, como es lógico, preocupa a los padres. Para ello, la medicina también da solución, aunque los tres primeros pasos del tratamiento pueden conseguir también que se revierta el aspecto de los ojos torcidos.

 

A veces hay que operar

En más del 50% de los casos, sobre todo si el trastorno se ha detectado tarde, habrá que solucionar quirúrgicamente el aspecto estético, que es el menos importante desde el punto de vista médico.

 

Los ojos son como dos pequeñas esferas sujetas con músculos, cuando hay estrabismo no existe un equilibrio de fuerzas entre los músculos: unos están débiles y otros fuertes, y los fuertes arrastran el globo ocular hacia su lado.

 

Lo que hace el oftalmólogo en quirófano no es otra cosa que fortalecer algunos músculos del ojo y debilitar otros, para cambiar su fuerza efectiva sobre el globo ocular y lograr así el alineamiento. En ocasiones, la inyección de un fármaco que paraliza el músculo puede sustituir a este procedimiento.

 

La cirugía para el estrabismo es muy segura, pero el niño tendrá que someterse a anestesia general, lo que implica la realización de un preoperatorio y todas sus pruebas asociadas. Eso sí, la cirugía suele ser ambulatoria, por lo que el niño ni siquiera ha de pasar una noche en el hospital. Además, los oftalmólogos infantiles señalan que la recuperación es muy rápida.

 

Asesor: Miguel Ángel Harto Castaño, jefe de Oftalmología Infantil del Hospital Clínico de Valencia.

 

Etiquetas: gafas para niños, ojo vago, problemas de vista, salud niños

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS