Antibióticos

Antibióticos: ¿cómo hacer un uso responsable?

¿Hacemos un uso responsable de los antibióticos o abusamos de ellos? Los antibióticos son uno de los mayores avances de la historia, sin embargo, no siempre los utilizamos correctamente y eso pasa factura a nuestra salud y a la de nuestros hijos.

Los antibióticos (la penicilina) son posiblemente el mayor avance en la historia de la medicina. Su uso generalizado consiguió aumentar considerablemente la esperanza de vida de la humanidad y supuso la cura para numerosas enfermedades infecciosas con altos índices de mortandad hasta la fecha.

Sin embargo, toda cara tiene su cruz. Tal es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha llamado la atención en dos ocasiones, la última este año, señalando a las resistencias antibióticas como una de las mayores amenazas para la salud pública mundial. Este problema tiene dos actores principales. Por un lado, la responsabilidad social que tenemos los ciudadanos; no respetar las dosis de antibióticos, alargar o abandonar el tratamiento son factores que pueden generar resistencias. Por otra parte, los médicos también deben hacer autocrítica. Concretamente, nuestros profesionales, en comparación con otros países, son de los que más antibióticos prescriben y en muchas ocasiones, de forma innecesaria. Todo esto ha llevado a que algunos gérmenes que antes respondían bien a los antibióticos se hayan vuelto más y más resistentes a este tipo de medicamento. Esto puede causar infecciones más graves, como las provocadas por neumococo (la neumonía, las infecciones de oído, las infecciones de senos nasales o la meningitis), las cutáneas y la tuberculosis.

¿Por qué se abusa de los antibióticos?

Hasta hace no mucho tiempo la sociedad consideraba que los antibióticos eran la cura a cualquier infección, sin tener en cuenta que solo son eficaces frente a las bacterias y nunca cuando son enfermedades víricas. Esto llevaba a que algunos padres esperaran una receta de antibióticos por parte del médico de su hijo o incluso llegaban a pedírsela ellos mismos.

Por ejemplo, la faringitis estreptocócica es una infección bacteriana, pero la mayoría de los dolores de garganta están provocados por virus, alergias u otras cosas que no se pueden tratar con antibióticos. Pero muchas personas, en cuanto sus hijos comenzaban con tos, mocos o dolor de garganta acudían a su profesional de la salud esperando recibir y obteniendo una receta de antibióticos que no necesitaban.

Opciones a las que podemos recurrir

Juan Serrano, biólogo analista en el Instituto Valenciano de Oncología (IVO) y vocal de SESMI comenta que en la actualidad (y muchas veces heredadas de la medicina tradicional) existen múltiples opciones naturales a las que podemos recurrir que en muchas ocasiones pueden ser una opción terapéutica eficaz y segura.

Por ejemplo, la apiterapia que define el uso de los productos derivados de la colmena con fines terapéuticos. Para Serrano, entre ellos, destaca el propóleo o própolis, sustancia elaborada por las abejas a partir de productos de origen vegetal para proteger sus colmenas con reconocidas propiedades antisépticas, antivirales y antiinflamatorias. Incluso, el que fuera presidente de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL), el doctor Primitivo Ortega, declaró que "es preferible utilizar própolis ante la presencia de determinados virus, como los de la gripe o el resfriado, que suelen manifestarse en esta época en forma de faringitis".

Otro tratamiento tradicional es el uso de determinadas plantas medicinales que cuentan con innumerables beneficios. Los aceites esenciales (AE) poseen propiedades antibacterianas y antivirales y pueden tratar infecciones respiratorias, urinarias o vaginales. Ejemplo de ello es el AE de tomillo quimiotipo tuyanol, es un excelente activo para el tratamiento de las anginas y, por supuesto, el AE de orégano es un antiinfeccioso excepcional. Las ventajas de estos fitoactivos y sustancias naturales es que además de su eficacia, no producen efectos secundarios y pueden evitar futuras recaídas.

Para el profesor Serrano es indudable la importancia que tiene el tratamiento con antibióticos en la práctica médica. Sin embargo, médicos, padres y pacientes deben hacer de ellos un uso responsable.

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