Cómo actuar

Caídas accidentales de gran altura: por qué es mejor no tocar al niño que llevarle corriendo al hospital

Este es el motivo por el que nunca debemos llevar en volandas al hospital a la víctima de un accidente así.

Hace unos días, a comienzos de este mes de abril, se hizo viral el vídeo de una caída accidental desde un cuarto piso de un niño de cuatro años en el Bronx, el famoso barrio de Nueva York. En las imágenes se aprecia la posterior intervención de la policía, que se lleva al niño en volandas y lo traslada al hospital en el coche patrulla. ¿Es correcta esta intervención?

El neonatólogo del hospital Santa Lucía de Cartagena, José Ramón Fernández, uno de los sanitarios especializados en la infancia más activo en la divulgación a través de las redes sociales, se hizo eco de la noticia para advertir de que “a veces la buena intención puede causar más daños”.

Con esta afirmación, el médico alerta sobre la conducta de la policía que atiende al menor, que afortunadamente salió adelante, según las informaciones locales, de una caída tan peligrosa. Aunque el impulso nos lleve a reaccionar como el policía del vídeo viral, Fernández recuerda que no debemos tocar a ninguna persona que se ha precipitado desde una altura tan elevada con independencia de su edad. Ni a un adulto ni a un menor debemos moverle, en la medida de lo posible, hasta que lleguen los sanitarios. “Puede tener una lesión medular por lo que nunca se debe llevar en volandas al hospital, pues podemos agravar sus lesiones”, decía Fernández en Twitter.

¿Cuál es la forma correcta de actuar?

El ejemplo de la caída del niño de 4 años en Nueva York no es aislado. No en vano, la Asociación Española de Pediatría recuerda que “En España, las causas más frecuentes de lesión traumática son las caídas y precipitaciones (35,6%)”, por delante “de los accidentes de tráfico (23,7%), bien por atropello en los niños de 4 a 8 años o como ocupantes de vehículos o motos en los adolescentes”.

Por este motivo, es fundamental tener claro cómo actuar, ya que la probabilidad de que ocurra es más alta de lo que parece. Lógicamente, no desde un cuarto piso, lo que no se da a menudo, pero sí caídas accidentales desde una altura considerable. 

Los protocolos médicos de primeros auxilios son muy claros al respecto de cómo debe actuar una persona sin conocimientos en la materia ante una situación de emergencia provocada por una caída desde gran altura. La AEP recomienda a los profesionales médicos que atiendan estas emergencias la inmovilización cervical “cuando haya un traumatismo de alta energía, signos o síntomas de posible lesión medular o disminución del nivel de consciencia”. Hay dos técnicas principales para completar este paso, pero solo están indicadas para profesionales cualificados para ello. E incluso ellos, en el caso de que el accidentado  luche contra la inmovilización, deben “evitar la lucha e inmovilizar la cabeza al tiempo que se permite la movilidad del resto del cuerpo”, añaden desde la AEP.

Como lo normal es no saber hacer la inmovilización cervical, la manera correcta de actuar ante una caída desde gran altura para una persona que no sea profesional de la salud es diferente. El objetivo es evitar agravar una posible lesión medular y para eso lo más eficaz es no moverlo sin seguir unas directrices concretas. En ello inciden todas las instituciones y especialistas médicos que divulgan consejos para la ciudadanía en materia de primeros auxilios. 

Por lo tanto, aunque el primer impulso sea el de tomar a la víctima en brazos y evacuarla rápido a un centro médico, es aconsejable mantener la calma, controlar los nervios y ese impulso inicial para actuar de manera diferente. ¿Como? No permitiendo que la víctima se mueva, sea movida por otras personas si no son sanitarios o se intente levantar antes de ser examinada por un profesional y, al mismo tiempo, asegurando la zona en el caso de que la caída se haya producido en un lugar que entraña riesgos extras (una calzada con el tráfico abierto por ejemplo) y llamar cuanto antes al teléfono de emergencias para que acuda lo antes posible un equipo médico especializado. En caso de que la víctima esté inconsciente, es fundamental comprobar sus constantes vitales para proceder a la reanimación cardiopulmonar si no respira, no tiene pulso o ambas circunstancias. Aquí te explicamos cómo hacer la RCP.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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