Salud del niño

¿Chupete sí o chupete no? Analizamos sus ventajas e inconvenientes

¿Son los chupetes realmente adecuados para los bebés y niños pequeños? ¿Cuáles son sus ventajas? ¿Y los inconvenientes?

En los últimos años he observado un interés creciente por el tema de chupetes. Antes, sencillamente la mayoría de personas asumían que los bebés llevan chupete y se lo ponían sin más.

Se compraba como “parte del pack” entre pañales, carrito y cuna. Pero ahora cada vez hay más padres que me preguntan si es obligatorio ponerlo, de qué material o de qué tipo es más recomendable o si tiene que empeñarse en metérselo a su bebé por narices, aunque éste no quiera.

No hay nada en esta vida que sea todo ventajas o todo inconvenientes. El chupete tampoco iba a ser la excepción. Repasemos los pros y los contras:

Ventajas del uso de chupetes

Ventajas del chupete
Foto: Istock
  • Calma al bebé. Evidentemente. Y el principal motivo por el que se lo ponemos. ¿Sabes cómo se dice chupete en inglés? Literalmente: pacificador. Está comprobado que el movimiento de succión produce una sensación placentera y relajante.
  • Reduce el riesgo de muerte súbita infantil. Está demostrado que si el bebé utiliza chupete mientras duerme esto se traduce en un menor riesgo de muerte súbita.
  • Reduce la estancia hospitalaria en caso de bebés prematuros.
  • En los estudios más actualizados no se evidencia que el uso del chupete disminuya la duración de la lactancia materna.

Principales inconvenientes de los chupetes

  • Si se usa desde el nacimiento y se opta por dar el pecho, el chupete puede crear confusión a la hora de establecer la lactancia materna. En este caso es mejor ofrecer el chupete a las dos o tres semanas de vida del recién nacido, una vez que la lactancia materna esté totalmente establecida.
  • El uso prolongado del chupete conlleva alteraciones en la forma de la lengua o el paladar. Podemos encontrarnos con mordidas abiertas, diastema o paladares ojivales. No se recomienda alargar el uso del chupete más allá del primer año, cuando el riesgo de muerte súbita es absolutamente excepcional.
  • Retirar el chupete puede convertirse en una auténtica odisea para aquellos niños que lo han convertido en un elemento de apego importante en sus vidas, sino el que más.
  • También en los niños que prolongan el uso del chupete se observa mayor número de caries. Esto se debe a que, al comer, el chupete está en contacto con restos alimenticios y bebidas azucaradas, aumentando los riesgos de que se formen caries.  

Partes de un chupete

Las partes en que se divide un chupete son: La tetina, que es la parte que se introduce en la boca. El escudo, que es la parte que queda por fuera de los labios. Y el cuello, que es la zona de unión entre tetina y escudo. Existen modelos en los que estas tres partes están bien diferenciadas y también otros modelos “todochupete” que están hechos de una pieza.

Tipos de chupete

Existen varios tipos atendiendo al material y a la forma de la tetina. En cuanto al material básicamente tenemos tetinas de silicona y tetinas de látex.

El látex es un producto 100% natural. Es un material color amarillento, resistente, blando y muy elástico, por lo que a priori podría parecer la opción ideal. Pero también es higroscópico, es decir, absorbe el agua y retiene olores. Si optáis por un chupete de látex seguramente tendréis que cambiarlo a menudo, ya que se deformará y quedará pegajoso con el uso.

En cuanto a la silicona médica, se trata de un producto químico y transparente. No absorbe olores ni sabores y no varía su tamaño con el uso, aunque sí puede adoptar el color de los alimentos con los que entra en contacto. Aunque es muy resistente, es menos flexible.

Desventajas de los chupetes
Foto: Istock

En cuanto a la forma de la tetina encontraremos tetinas de forma redonda y grande (en forma de cereza), tetinas anatómicas (con la parte distal biselada) y tetinas fisiológicas.

¿Y qué es lo más recomendable? Pues la tetina que sea menos intrusiva en la boca del bebé. Las tetinas fisiológicas son las más delgadas y son iguales por la parte superior y la inferior de forma que da igual si el bebé la gira dentro de su boca, la parte que contacta con el paladar y la lengua siempre serán de la misma forma y el mismo tamaño. En el caso de las tetinas anatómicas esto no sucede así, al tener una forma diferente en la parte que teóricamente debe contactar con el paladar y la parte inferior que debe contactar con la lengua. Y, por último, tenemos las tetinas redondas, llamadas de cereza. Son las menos aconsejables. Son grandes, aumentan el espacio entre lengua y paladar, entre incisivos, su uso prolongado provoca paladar ojival y suelen tener un cuello grande y rígido que va a deformar los dientes incisivos.

¿Qué hay que tener en cuenta al comprarlos o antes de utilizarlos?

  • Asegurarse de que el chupete se ajusta a la norma europea y está homologado.
  • Los chupetes deberán ser lo suficientemente sólidos como para que no se separen en pequeñas partes con las que el niño pueda atragantarse o asfixiarse.
  • Los protectores de los chupetes deben tener agujeros de ventilación.
  • No poner a un bebé que duerme un chupete con una cadena o cinta, ya que presentan riesgo de estrangulación.
  • El escudo del chupete debe tener agujeros de ventilación. Esto no es para evitar las irritaciones y dermatitis alrededor de la boca, sino para poder ventilar al niño en caso de que se trague el escudo del chupete.
Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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