Ola de calor y niños

¿Cómo proteger a los niños de una ola de calor?

El verano es sinónimo de calor pero, con cada vez más frecuencia, también de las temidas olas de calor. Los niños son más vulnerables que los adultos a las altas temperaturas, ¿cómo protegerlos de una ola de calor?

A partir de hoy y hasta dentro de una semana se esperan en la Península Ibérica temperaturas cercanas a los 50 grados centígrados debido a una inusual ola de calor.

Este mes de agosto de 2021 nos dejará una e las olas de calor más fuertes que ha experimentado España. Probablemente sea consecuencia de un cambio climático que no hace más que dar señas de que está presente.

Las temperaturas irán en progresivo ascenso hasta, al menos, el próximo lunes 16 de agosto, aunque lo peor de la ola de calor tendrá lugar entre el próximo viernes y el próximo domingo. Un calor que no cesará, de hecho, ni siquiera por la noche.

Además, habrá polvo del Sáhara en suspensión que provocará una mala calidad del aire, aparte del aumento del calor.

Pues bien, en esta situación de temperaturas extrema conviene, más que nunca, proteger a los niños del calor. Y es que, tal y como afirman desde la Asociación Española de Pediatría, los niños y, sobre todo, los menores de un año, son más sensibles a padecer los daños ocasionados por el calor y, en concreto, son más sensibles a los golpes de calor.

De aquí que, en situaciones de calor extremo, como la ola de calor que se aproxima esta semana, es más necesario que nunca conocer unos cuantos consejos que pueden ayudarnos a proteger a los peques del calor.

Niños y ola de calor: extremando precauciones

 De acuerdo a la información facilitada por el Ministerio de Sanidad, son varios los grupos de población más sensibles a estas altas temperaturas. Entre ellos, los menores de cuatro años. Por eso, hacen una serie de recomendaciones generales para protegerse de las olas de calor que vienen perfectas para niños:

  • Beber mucha agua y líquidos sin esperar a tener sed. Incluso, llevar siempre una botella de agua cuando haya que salir a la calle e ir hidratándose cada poco tiempo. Eso sí, hay que evitar tés, cafés, bebidas alcohólicas o refrescos azucarados.
  • Intentar no salir a la calle en las horas centrales del día: entre las 12 del mediodía y las 6 de la tarde y, si hay que hacerlo, procurar ir por la sombra y siempre con una gorra u otro complemento que proteja la cabeza, así como gafas de sol. Además, es conveniente usar ropa ligera, de colores claros y utilizar un calzado fresco, cómodo y que transpire.
  • Dar al peque comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor
  • Evitar las actividades en el exterior en esas horas centrales
  • No dejes a los niños nunca solos en un coche al sol o con las ventanas cerradas, ni en el vehículo ni en cualquier estancia de la casa
  • Siempre, siempre que haya que salir a la calle, hacerlo con protección solar adaptada a su delicada piel
  • Si el peque está en algún campamento de verano o realiza actividades fuera de casa durante el día, asegúrate de hablar con sus cuidadores para saber qué medidas tomarán durante la ola de calor
Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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