Cómo actuar

Consejos para llevar mejor la dermatitis atópica en verano

Esta afección que puede perjudicar a personas de todas las edades no tiene cura porque es crónica pero sí se pueden limitar sus efectos aplicando una serie de hábitos en la rutina diaria.

Foto: iStock
Foto: iStock

Con el verano toman fuerza algunas patologías más habituales en esta época del año. Es el caso de la dermatitis atópica, que se agrava por factores vinculados al calor, como por ejemplo la sudoración excesiva, el exceso de contacto de la piel con el agua, donde pasamos mucho tiempo, el uso de un producto cosmético inadecuado, o la exposición al aire acondicionado, que puede resecarla en exceso. Es especialmente delicado el cambio de estación porque se produce, generalmente, una evolución brusca de las condiciones climáticas, lo cual puede afectar a la piel. 

La dermatitis atópica es una alteración de la piel que afecta a personas de todas las edades, desde los más pequeños hasta los adultos. Según indican desde la Asociación Española de Pediatría, “los niños que la presentan suelen tener una piel seca, con tendencia a la descamación, picor y, en ocasiones, enrojecimiento (inflamación)”. Esta patología en la que tiene incidencia el componente genético, añaden, “Evoluciona en brotes, con períodos de mejoría y otros de empeoramiento”.

Curiosamente, no es el verano la peor estación para esta enfermedad crónica. “Hablando de las estaciones, el momento más delicado para la dermatitis atópica es el cambio de una a otra debido a los cambios de temperatura. Si hubiera que señalar una sola estación como la más delicada, sería el otoño, de hecho, hay estudios que indican que los brotes son más frecuentes entre octubre y febrero”, explica Verónica García, cofundadora y responsable técnica de Kaalm Organics.

¿Qué puedo hacer para prevenir la dermatitis atópica en verano?

Desde el Centro Pediátrico de Sevilla recomiendan cuatro medidas fundamentales para prevenir y tratar la dermatitis atópica en verano. 

En primer lugar, aconsejan mantener un ambiente fresco y constante dentro de lo posible. Ya te contamos aquí que no hay problema en utilizar el aire acondicionado para evitar el calor excesivo siempre y cuando se use con responsabilidad. 

Además, recomiendan desde la clínica sevillana ponerle a los niños pijamas de algodón ligero, ya que “absorbe la humedad y es menos irritante para la piel”, explican. En este sentido, desde la AEP añaden que “Se debe procurar no abrigar en exceso al niño y no ponerle ropa ajustada”, algo que reafirma Verónica García de Kaalm Organics, que también incide en ambos aspectos: evitar la ropa ajustada y apostar por el algodón, “ya que es transpirable y más delicado al roce que otros materiales”, indica. 

Otro consejo eficaz contra la dermatitis atópica son los baños diarios sean cortos y con agua tibia “para calmar la piel y evitar que se seque”, afirman -entre 5 y 10 minutos debe durar según la AEP-. Y, por último, se debe mantener la piel de los peques siempre bien hidratada. “La mejor prevención para el eccema es mantener la piel hidratada con una crema especializada recomendada por tu pediatra”, concluyen desde Centro Pediátrico de Sevilla. La crema hidratante, según la AEP, se debe aplicar “en la cantidad y con la frecuencia necesarias para que permanezca bien hidratada”, aseguran, por lo que no hay problema por recurrir a ella un par de veces al día.

Cómo llevar mejor los brotes

Por otro lado, la Asociación Española de Pediatría recuerda la importancia de “mantener las uñas del niño cortas y limpias para evitar así las heridas y las infecciones provocadas por el rascado”. También es recomendable secar muy bien la piel de los niños después de los baños “con toques suaves, sin arrastrar ni frotarla”, aconseja Verónica García, que también alerta sobre el efecto negativo del cloro en la piel: “Se debe aclarar después la piel con agua dulce y aplicar inmediatamente crema hidratante. Si se está en pleno brote, es mejor evitar bañarse”, dice. 

La cofundadora de Kaalm Organics añade a todo lo anterior un consejo específico para las personas con dermatitis atópica que viajen a lugares donde el clima es seco. “Si se da el caso, aconsejamos, si es posible, poner un humidificador en la habitación en la que se vaya a dormir, y si no lo es, tener especial cuidado en mantener siempre la piel muy hidratada con una crema específica para dermatitis atópica, acortando los tiempos de reaplicación”, explica. En cambio, el clima húmedo es “lo mejor para la piel atópica”, recuerda Verónica García. 

Desgraciadamente, la dermatitis no tiene cura, pero con la aplicación de estos consejos es mucho más factible que el peque lleve mejor las consecuencias de esta afección de la piel tan incómoda y molesta, que lo es más todavía cuando se produce en verano. 

Vídeo de la semana

Continúa leyendo