La edad adecuada

Cuándo es normal que mi hijo debe dejar de echar la siesta

Aunque depende de otros factores como las horas que duerma el peque por la noche, de la calidad de dicho sueño y de su predisposición para dormir, la edad es una pista fiable para responder esta pregunta habitual entre los papás y mamás de niños y niñas pequeños.

Foto: Pexels
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Es probable que si tienes un peque de dos, tres o cuatro años de edad te estés preguntando cuándo es normal que un niño o niña deje de dormir la siesta.

No lo harás porque quieras que ocurra en caso de que tu hijo la siga durmiendo, sino más bien por todo lo contrario: son un respiro para quien lleve el peso de su crianza y al mismo tiempo eres consciente ya del impacto negativo que tiene en ellos el no dormirla porque suele transformarse en irritación y agotamiento extremo a partir del momento en el que su batería se descarga por completo. 

Está demostrado, y no hace falta leer estudios científicos al respecto, de que les ayuda descansar a mediodía. Es más, si no duermen, sigue siendo muy recomendable que se relajen y que entiendan las ventajas que tiene bajar las pulsaciones después de comer durante unos minutos al menos. El período de calma, con siesta o sin ella, es imprescindible a cualquier edad.

Factores a tener en cuenta

Dicho esto, una vez que podemos hablar de siestas, a partir de los seis meses de vida aproximadamente, cuándo dejen de dormirlas de forma habitual dependerá de varios factores además de la edad del peque. Los más importantes, las horas que duerma por la noche, la calidad del sueño de esa misma noche y si le gusta dormir o por el contrario no lo pasa bien cuando toca. 

Aunque estas variables inciden mucho en la respuesta a la pregunta que nos planteamos, la edad sí es una muy pista fiable. Y nada mejor que la dinámica que siguen los coles para entenderlo: salvo excepciones, se mantiene la siesta en el ámbito escolar hasta el segundo curso del segundo ciclo de Educación Infantil, cuando los niños tienen 4 años -dependiendo de cuándo hayan nacido-. 

Puede ser un poquito antes pero también un poquito después, entre los tres y los cinco años, cuando los niños y niñas tienden a dejar de dormir la siesta por sistema. Esto es así porque a partir de dicha edad baja el número total de horas de sueño que necesitan, que pasa de 12 a 14 entre uno y tres años a entre 11 y 12 en este tramo de edad. Lógicamente, a medida que crecen se va reduciendo dicho tiempo, de ahí que sea más habitual que dejen de dormir la siesta alrededor de los cuatro años siempre y cuando duerman las horas suficientes por la noche. 

A partir de los 5 años

A partir de los cinco años y hasta los doce, con dormir por lo menos 10 horas por la noche, los niños y niñas tienen suficientes “pilas” para disfrutar del día sin necesidad de dormir la siesta, aunque tal y como nos ocurre a los adultos, su cuerpo puede demandarles un respiro después de comer en caso de que bajen las revoluciones

En todo caso, cuando tu hijo deje de dormir la siesta es fundamental que se acueste antes, en cuanto detectéis que su ventana de sueño se abre y podáis garantizar que el sueño de la noche cubre sus necesidades. 

Y si percibís que está cansado y le vendría bien una pequeña siesta, ofrecédselo porque nadie les conoce mejor que vosotros mismos. Para tener éxito en la respuesta es recomendable que no tengan nada que les motive especialmente a su alrededor en ese momento: ni juegos, ni juguetes, ni cuentos, ni comida, porque de lo contrario es probable que rechacen dormir, su ventana de sueño se cierre y acaben pagándolo por la tarde.

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