¿Es urgente?

El cuadro de colores para saber si tu hijo necesita ir a urgencias

Durante el confinamiento, La Sociedad Española de Enfermería Pediátrica elaboró un cuadro de colores para evitar idas innecesarias a urgencias con los niños. Ese mismo cuadro sigue sirviendo a día de hoy para saber cómo actuar si a tu hijo le pasa algo.

Durante el confinamiento domiciliario que comenzó en marzo de 2020, los hospitales observaron un descenso drástico de las consultas pediátricas en urgencias (en concreto disminuyeron un 84%, según datos de la AEP). Parecía entonces que la inseguridad de los padres había descendido de manera radical. Sin embargo, al terminar, las urgencias volvieron a crecer.

Para evitar que el miedo al contagio por coronavirus impidiese a los padres llevar a sus hijos a urgencias pese a necesitarlo, por aquel entonces la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas publicó un cuadro de colores a modo de guía para las familias y cuidadores. En el mismo indicaba, en rojo, naranja y verde los síntomas de alarma y su nivel de urgencia.

El dolor de barriga por sí mismo no es una urgencia

Como decimos, tres colores sirven para identificar los tres niveles de urgencias ante los que se pueden encontrar los padres. “No urgente, pida ayuda con su pediatra” es el relativo al color verde, los síntomas que pueden esperar y que no necesitan acudir inmediatamente al centro médico.

Entre otros, los expertos señalan que “el dolor de barriga no muy intenso que viene y va” no es una urgencia en sí misma. Eso sí, si va acompañado de otros síntomas que estén metidos en otros niveles, sí podríamos preocuparnos.

A su lado, se encuentran otros supuestos para los que no sería necesario correr: manchas en la piel que desaparecen al presionar, mocos sin dificultad respiratoria, picor ocular o, entre otros, fiebre en bebés de 3 a 24 meses sin otros síntomas de alarma.

Si tu hijo se marea, acude a urgencias

Encima del color verde encontramos las situaciones que sí precisan de urgencias, en color naranja. Eso sí, no será necesario alarmarse del todo, sino acudir en cuanto podamos, con nuestro vehículo.

¿Qué supuestos argumenta aquí la Sociedad Española de Enfermería Pediátrica? Pues, entre otros, el mareo o la pérdida de fuerza, un traumatismo grande, una herida profunda que, a simple vista, precisa sutura, la ingesta de algún producto tóxico u objeto o un dolor de barriga fuerte que empeora cada poco tiempo.

Llame al 112 si…

Por último, en rojo, encontramos los síntomas de alarma grave, sobre los cuáles la SEUP recomienda llamar al 112 o dejar todo lo que se está haciendo para acudir cuanto antes a un médico.

Los atragantamientos, una herida con sangrado abundante, una fractura abierta, la no respuesta a estímulos, convulsiones o la aparición súbita de manchas en la piel son algunos de ellos.

Eso sí, tal y como comenta Yolanda Ñaez a ABC, quien ayudó a crear el cuadro, son los padres los que tienen la última palabra en cuanto a la gravedad. Y es que, las familias son las que mejor conocen a sus niños y lo que en uno podría ser síntoma de alarma urgente, en otro puede ser algo totalmente normal y sin importancia.

Lo que está claro es que este cuadro convendría imprimirlo y pegarlo en un lugar bien visible de casa para evitar alarmarse antes de tiempo. Además de por el bienestar de las urgencias pediátricas, también por nuestra salud mental.

Aquí os lo dejamos completo, y el enlace a Twitter, donde lo colgaron:

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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