¿Qué es lo que más rechazan?

Estos son los alimentos que más rechazan los bebés y los niños

Cuando los niños son pequeños, suelen rechazar algunos alimentos. Mira aquí cuáles son los más habituales y las posibles causas por las que lo hacen.

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Fuente: iStock

Cada niño es un mundo, y si bien algunos aceptan de buen gusto cualquier alimento, es una realidad que a otros se les suelen resistir algunas comidas. Sin embargo, esa resistencia es completamente normal mientras los pequen crecen. Veamos cuáles son los principales alimentos que más rechazan los bebés y los niños, y las causas que lo producen.

Pese a que haya algunos alimentos que suelen ser más rechazados por los más pequeños de la casa, el objetivo es ir poco a poco incorporándolos en su dieta de manera positiva y, sobre todo, respetuosa.

Los primeros rechazos

En el caso de los bebés menores de un añito, cuando se inicia ese periodo de alimentación complementaria, las frutas y verduras suelen ser las más rechazadas. Se trata de alimentos poco calóricos que hacen que inconscientemente el paladar los rechace y se favorezca el consumo de otros alimentos con más calorías como el arroz, el pan o la pasta.

No obstante, no debemos olvidar la importancia de que los niños consuman frutas y verduras, pues aportan nutrientes esenciales para el desarrollo.

La etapa de la neofobia

Una vez pasada esa primera etapa, luego llega la siguiente: la conocida como fase de la neofobia. Se trata de un período en el que el niño no quiere probar alimentos nuevos e incluso deja de comer otros que ya había incluido en su dieta. Pero lejos de alarmarnos, esta conducta es totalmente normal en los niños.

Aunque la realidad es que cualquier alimento puede ser rechazado, los más habituales vuelven a ser de nuevo las frutas y las verduras, especialmente las de colores verdes. Por ejemplo, las espinacas, la lechuga, el brócoli y las berenjenas son algunos alimentos que crean mucha resistencia.

Esto podría tener una causa, y es que evitamos comer inconscientemente alimentos nuevos que puedan suponer un riesgo para nosotros por ser venenosos, lo que es frecuente en alimentos vegetales. Además, como algunos tienen un amargor característico, los rechazamos aparentemente sin motivo o incluso simplemente por su aspecto.

No obstante, además del rechazo natural, también puede haber otras causas detrás de la neofobia. Uno, los propios gustos del peque, ya que algunos alimentos le pueden resultar raros o nada apetecibles. Y dos, que haya pasado por alguna experiencia negativa con alguna comida (por ejemplo, alguna alergia, tener malestar después de haber tomado un alimento concreto, o incluso, algún atragantamiento).

La alimentación fuera del ambiente familiar

Posteriormente, cuando el niño cumple tres añitos, es habitual que comience a comer en otros sitios fuera de su casa. Ya sea en casas de familiares o amigos o en el propio comedor del colegio.

Este período es beneficioso porque su paladar se va potenciando, y esto ocurre porque va empezando a notar las diferencias entre las comidas que normalmente suele tomar en casa y las que come fuera.

Sin embargo, en esta fase también hay alimentos que suelen rechazar los pequeños: como siempre las frutas y las verduras suelen causar resistencia, aunque esta vez también se une el pescado. Además, se trata de una época en la que el niño descubre nuevos sabores y por eso puede ocurrir que rechace algunos alimentos que antes le encantaban, o que suceda lo contrario y de repente acepte algunos que antes detestaba.

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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