Nutrición y salud infantil

Frutas o zumos: ¿qué es mejor para los niños?

Muchas veces pensamos que los zumos y las frutas son igual de saludables para los más pequeños de la casa. Sin embargo, esto no es exactamente así y hay algunas consideraciones que debemos tener en cuenta, aunque los zumos sean naturales. Te damos todos los detalles.

El otro día, estando en el súper delante de los estantes de bebidas, mi amiga Pepa me preguntó que cuál era el mejor zumo para su bebé. “Hasta el año de edad, ningún zumo es lo mejor”, le respondí. Entonces Pepa, asombrada me soltó: “¡Me has fastidiado!, en el cole su hermano se toma cada día un brik de zumo”. Mi amiga es un caso más entre tantos otros. Cada día los bebés, niños y jóvenes toman bebidas envasadas pensado que son zumos naturales cuando en realidad son OBNIS: Objetos bebibles no identificados… en la naturaleza. Provienen de concentrados o son “bebida de…” que se confunden con zumo o contienen añadidos sin interés nutricional. Ni siquiera son un verdadero zumo, como piensan algunos.

Por otro lado, su bebé llevaba varias noches sin dormir, ni bebé, ni papá ni mamá… porque tenía cólicos. Los cólicos pueden producir estreñimiento o diarrea y siempre llanto intempestivo. Veamos:

En caso de estreñimiento del bebé

El zumo aumenta el coste de oportunidad de fibra en la dieta, no contiene nada o trazas. Lo que corregirá el estreñimiento del bebé será -entre otros ajustes- aportar fibra de forma proporcional a su necesidad calórica. Esta fibra preferiblemente debe ser soluble, para ablandar las heces y no crear tapones o fecalomas. A su vez, la propia fibra ayuda a modular la absorción de azúcares naturalmente contenidos en la fruta, de forma sostenida. La entrada masiva de azúcares en el tubo digestivo del bebé puede ser una causa de cólicos del lactante. El exceso de azúcares de un zumo (en torno al 11-16g %) puede ser cantidad poco tolerable para la capacidad de respuesta enzimática del bebé, con un tubo digestivo todavía madurando. Esos azúcares no digeridos bajarán tal cual hasta el colon y allí la microbiota los fermentará, lo que ocasionará gases e hinchazón en el bebé y algún compuesto de interés, como el ácido butírico, que es un nutriente para la microbiota. Pero es factible conseguir que se forme ácido butírico sin necesidad de un cólico para tu bebé, te lo garantizo.

En el caso de diarrea

Por otro lado, el zumo es bajo en electrolitos (sodio: 1-3 mEq/L). Esto repercute en un empeoramiento de un cuadro de diarrea preexistente. Si tu hijo tiene diarrea, no le des zumos, es un error muy común y genera poca recarga de electrolitos que ayudarían a recuperar la pérdida en heces y a que no aparezcan calambres. ¿Entonces qué le doy? Partiendo de que el niño está sano y no tiene cólicos por diarrea bacteriana o vírica y no es intolerante a la fructosa, lo mejor es fruta fresca entera, a trozos. Es la forma de que tome las proporciones adecuadas de nutrientes, agua y fibra. Es lo que mejor respuesta glucémica va a ocasionar. Además, se saciará antes y no va a suponer un exceso calórico, como sí lo suponen los zumos, pues al ser bien aceptados y tener un halo “saludable” no se restringe su porción ni su consumo.

¿Y si le quiero dar un día un zumo?

Pues mejor prepara un batido de frutas con leche, bebida vegetal o yogur. Así te garantizas que toma todo tipo de nutrientes sin exceso de aporte de azúcares. Además, puedes recordarle que lo insalive bien, para mejorar la digestión. Otra idea en verano es hacer polos con ese batido. El propio frío ayuda a tomarlo con más pausa. 

Artículo ofrecido por Amparo Lucas Alba, nutricionista colaboradora de Biovivo, expertos en fruta y verdura ecológica. 

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