Bacteria

Helicobacter pylori en niños, ¿cómo se trata?

Se trata de una bacteria que infecta al estómago; es muy común en la población y, aunque en la mayoría de casos no provoca síntomas ni complicaciones, no hay que descartarlos.

Helicobacter pylori es el nombre de una bacteria en forma de espiral que se encuentra en el estómago. La Asociación Española de Pediatría (AEP) explica que está presente en la mayor parte de la población, si bien en un número muy amplio no presenta síntomas asociados ni problemas de salud. “Cualquiera puede tener una infección por helicobacter sin saberlo y sin sentir daño alguno”, señala la AEP.

Esto no quiere decir que no lo pueda provocar porque es un microbio que sí puede dañar al organismo, tanto de los adultos como de los niños. En estos últimos, apunta el equipo de UC San Diego Health, “puede dañar el tejido del estómago y la primera parte del intestino delgado (duodeno), puede causar enrojecimiento e hinchazón y también úlceras pépticas en la parte superior del tubo digestivo”. 

Estas últimas pueden ser muy dolorosas, pero la AEP insiste en que los síntomas se producen en un porcentaje reducido de las personas que tienen esta bacteria en su organismo. “En estos casos se produce el dolor de estómago y las molestias típicas de la úlcera”, indica.

La bacteria Helicobacter pylori es muy común en las condiciones de vida de hacinamiento y falta de higiene porque está presente en agua infectada, pero también se puede contraer comiendo alimentos contaminados o no cocinados de forma segura. 

Síntomas

Para detectarla, lo normal es que se haga a raíz de una visita al médico del menor causada por un dolor intenso y persistente de estómago. El pediatra puede solicitar distintas pruebas en las que la bacteria puede dar la cara. Entre ellas, UC San Diego Health menciona el análisis de sangre, el cultivo fecal e incluso las pruebas de aliento, pero la más habitual es la endoscopia superior, una prueba que permite observar el recubrimiento del esófago, el estómago y el duodeno.

“Se utiliza un tubo delgado con luz, o endoscopio, que tiene una cámara en el extremo y se introduce en la boca y la garganta de su hijo”, explica la entidad privada de salud estadounidense. Esta prueba permite tomar muestras para analizarlas y buscar, entre otras cosas, esta bacteria. ”Antes de la endoscopia se seda al niño para que la prueba no resulte muy incómoda”, indica la AEP.

Cómo se trata

Explica la AEP que el tratamiento de la Helicobacter pylori. “consiste en la combinación de dos o tres antibióticos junto con un medicamento protector del estómago”. El tiempo mínimo de ingesta de dichos medicamentos es de dos semanas, aunque este puede variar en función de si es el primer intento de tratamiento o si se trata de una infección con la que han fallado tratamientos previos. “Como es fácil imaginar, es un tratamiento de difícil cumplimiento, caro y que se tolera mal con frecuencia, por lo que es importante tratar esta infección solo en los casos en que sea realmente necesario”, añade.

Por este motivo, los padres de un menor enfermo por culpa de esta bacteria deben seguir estrictamente las indicaciones del pediatra. Una vez lleven a tu hijo a la consulta o a urgencias y se diagnostique que el dolor de estómago del niño se debe a la Helicobacter pylori, será el médico quién prescriba el tratamiento correspondiente con unas pautas muy concretas. Es tan sencillo para la familia como asegurarse de que hijo o hija las sigue tal y como las ha pautado su pediatra. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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