Infecciones virales

Infección por adenovirus: qué es, causas, síntomas, tratamiento y prevención

Tras la reciente alerta de la Organización Mundial de la Salud sobre el aumento de casos de hepatitis de origen desconocido en niños, los expertos sospechan que un adenovirus esté detrás. ¿Qué debemos saber sobre ello?

Los adenovirus son un grupo de virus que pueden infectar los tejidos de las vías respiratorias, los ojos, el intestino, las vías urinarias o el sistema nervioso. Realmente el adenovirus lleva mucho tiempo entre nosotros, se contagia con facilidad y circula de forma habitual en colegios y escuelas infantiles.

En las últimas semanas, con la aparición de casos de la hepatitis de origen desconocido, y su posible origen en este virus, ha aumentado el interés por él. El Reino Unido notificó una creciente actividad de adenovirus en posible relación con los casos de hepatitis, aunque, a día de hoy, no se ha podido establecer que esta sea la causa.

¿Qué son las infecciones por adenovirus?

Infección por adenovirus
Foto: Istock

Como os podéis imaginar, y teniendo en cuenta los tejidos de nuestro cuerpo que el adenovirus puede infectar, puede provocar: fiebre, conjuntivitis, diarrea y afectación respiratoria, desde un resfriado hasta laringitis, bronquitis o neumonía.

Las infecciones por adenovirus suelen ser leves. La fiebre faringoconjuntival causa un intenso enrojecimiento ocular, dolor de garganta, fiebre, moqueo nasal y ganglios inflamados. Es frecuente diagnosticarla en la consulta de pediatría.

Solemos encontrar niños de entre uno y seis años con cuadros catarrales, febrícula, ojos rojos y malestar. Habitualmente solo necesitan tratamiento sintomático: antitérmicos, lavados nasales y oculares con suero y poco más. La mayoría de los niños ha contraído por lo menos una infección por adenovirus antes de cumplir 10 años. El pronóstico es bueno mejorando los síntomas en pocos días.

¿Cuáles son los síntomas de las infecciones por adenovirus?

Los síntomas respiratorios son los más frecuentes. Encontraremos fiebre, tos, dolor de garganta, mucosidad…Si encontramos tos perruna o tos de foca es que el adenovirus se ha complicado con una laringitis o crup.

También podemos encontrar una gastroenteritis por adenovirus cuyos síntomas incluyen diarrea, vómitos, dolor abdominal y fiebre. En caso de afectación de la conjuntiva nos encontraremos con ojos rojos, legañas, lagrimeo y sensación de tener algo dentro del ojo. Y si encontramos síntomas más graves como dolor de cabeza intenso, náuseas y vómitos, rigidez de cuello…deberemos pensar en afectación del sistema nervioso.

¿Son contagiosos los adenovirus?

Los adenovirus se contagian con facilidad en aquellos lugares donde hay contacto directo entre las personas, como las escuelas infantiles, colegios, hospitales…

El contagio se produce entre humanos a través de gotitas que salen de nuestra boca o nariz cuando una persona infectada habla, tose o estornuda. También nos podemos contagiar al manipular heces en pañales sucios o al no lavarnos las manos. Puede haber brotes de fiebre faringoconjuntival en verano que se asocian al agua contaminada de piscinas o lagos.

Los adenovirus pueden sobrevivir sobre superficies por lo que nos podemos contagiar al tocar objetos contaminados, toallas, ropa, juguetes…

¿Cómo se diagnostica?

Muchas veces el diagnóstico será clínico. Con la información que nos proporcionan los padres y la exploración física del niño será suficiente para aventurar un diagnóstico certero. Si nos encontramos con una evolución tórpida o síntomas más graves podemos solicitar pruebas como cultivos de garganta, de orina o detección de virus en heces.

¿Cómo se tratan las infecciones por adenovirus?

Síntomas de la infección por adenovirus
Foto: Istock

La mayoría de las infecciones por adenovirus mejoran por sí solas. Es conveniente que el niño repose en casa, ofrecerle muchos líquidos y paracetamol en caso de fiebre. Si nos encontramos el caso de vómitos y diarrea que no podemos controlar deberemos acudir al hospital para tratar estos síntomas ya que, de mantenerse, podrían ser causa de deshidratación, sobre todo si tenemos un bebé de pocos meses.

Es muy probable que los recién nacidos y prematuros, las personas con sistemas inmunitarios débiles o niños en los que diagnostiquemos una infección del sistema nervioso necesiten ingreso hospitalario.  

¿Se pueden prevenir las infecciones por adenovirus?

Para ayudar a reducir el contagio de las infecciones por adenovirus debemos seguir las mismas normas que para evitar la transmisión de cualquier otro virus y que, gracias a la pandemia por COVID, tenemos más que aprendidas: lavarnos las manos con frecuencia, toser en el hueco del codo, usar pañuelos desechables y mantener limpias las superficies compartidas (como las mesas, las encimeras y los juguetes).

¿Y entonces, si mi hijo es diagnosticado de adenovirus, puede desarrollar una hepatitis?

No tiene porqué y lo más probable es que no lo haga. Aún no se ha podido demostrar una relación causal y, desde luego, hay muchos más casos de infección por adenovirus, con un buen pronóstico, que casos de hepatitis.

Vigila si tu hijo tiene dolor abdominal intenso, diarrea o vómitos repetidos, coloración oscura de su orina, heces blancas o coloración amarillenta de su piel. Si encuentras uno de estos síntomas, acude al hospital para que sea valorado.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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