Lombrices en niños

Infección por lombrices en niños: ¿por qué ocurre y cómo prevenirlo?

La infección por lombrices es muy común en los niños, especialmente en los más pequeños. Saber identificar los síntomas (muy molestos) es fundamental.

Alejandra tiene 5 años. Su padre la lleva al pediatra porque últimamente tiene muchas pesadillas, se despierta a menudo, tiene un sueño muy intranquilo y está agotada todo el día. Su pediatra la examina, pero no encuentra nada llamativo en la exploración. El padre cuenta que se acaban de mudar y de cambiar de colegio y piensa que la niña puede estar más estresada, aunque la adaptación al nuevo centro escolar ha sido muy buena. El pediatra recomienda un jarabe natural a base de tila y melisa para ver si Alejandra se relaja, pero parece no surtir efecto. Pasada una semana el padre vuelve a la consulta y cuenta que la situación ha empeorado, que la niña “no para de moverse en la cama incluso dormida y parece que quiere rascarse contra el colchón” Aquí ya no hay dudas, el pediatra sospecha una infección por lombrices. Tras darle el tratamiento a Alejandra, la niña vuelve a dormir con normalidad.

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Infección por lombrices en niños
Foto: Istock

Las lombrices (también llamadas oxiuros), son unos gusanos muy pequeños y finos. Son muy frecuentes, sobre todo en niños menores de 10 años. La mayoría de los padres se sorprenden con este diagnóstico, y suelen relatar todo el ritual de baño diario, como justificándose. Que sepáis que la infección por lombrices no está relacionada con la suciedad o falta de higiene y ocurre, como suele decirse, “hasta en las mejores familias”.

¿De dónde vienen las lombrices?

La infección se produce al ingerir, sin darnos cuenta, los huevos de estos parásitos. Son más frecuentes en niños que en adultos y se contagian fácilmente. ¿Y dónde están los huevos? Pues en las manos y las uñas de las personas infectadas y también en todos los objetos que hayan tocado (juguetes, toallas, ropa de cama...).

Básicamente el niño toca algún objeto infectado con huevos, se lleva las manos a la boca y los huevos pasan al estómago y después al intestino, donde salen las larvas de los huevos, crecen y acaban transformándose las lombrices, blancas y finas, de unos 4-5 mm que pueden verse a simple vista. Las hembras de estos parásitos ponen huevos en la zona anal y casi siempre de noche, produciendo irritación y picor intenso. Los niños se rascan en la zona del culete quedando los huevos bajo sus uñas y de esta forma los huevos pasan de nuevo a la boca (reinfección), pijama, sábanas…extendiéndose por toda la casa.

¿Qué síntomas producen las lombrices?

  • Picor en la zona del ano y en genitales. Es más fuerte por la noche produciendo, como en nuestro caso, sueño intranquilo o pesadillas
  • En niñas puede aparecer irritación vaginal con picor, vulvovaginitis y molestias al orinar.
  • Dolor abdominal recurrente.

Mitos de la infección por oxiuros y lombrices

Causas de las lombrices en niños
Foto: Istock

La infección por lombrices es frecuente y suele estar rodeada de mitos que muchas veces no son ciertos.

  • La infección por estos parásitos solo afecta a los seres humanos, no a los animales. Es importante señalar que la culpa no es de las mascotas que tengamos en casa.
  • No hay ninguna evidencia científica que demuestre que la ingesta de dulces o chocolate está relacionada con el contagio de las lombrices.
  • Los oxiuros no producen fiebre, diarrea, falta de apetito, escasa ganancia de peso, hiperactividad, cansancio, anemia o picor de nariz.
  • En la actualidad no hay ningún estudio que avale la relación del hábito de rechinar los dientes (bruxismo) con la infección por lombrices. Las causas del bruxismo infantil no son aún bien conocidas. Parece que se relaciona con factores odontológicos, psicológicos, del sueño o genéticos.

¿Cómo se tratan?

El tratamiento es sencillo. Hay varios medicamentos antiparasitarios que destruyen las lombrices adultas con una dosis. Hay que tomar una segunda dosis a las dos semanas para destruir los huevos. El tratamiento lo debe tomar toda la familia, aunque no tenga síntomas.

 Otras medidas que es recomendable aplicar para evitar la sobreinfección son:

  • Bañar al niño por la mañana. Con ello se elimina gran cantidad de huevos.
  • Cambio de ropa interior, toallas y ropa de cama frecuente. Lavarlas con agua caliente el día que realicemos el tratamiento. Con ello reducimos el riesgo de reinfección.
  • Poner pelele o pijama cerrado al niño para dormir. Así no podrá rascarse la zona anal por la noche.
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Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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