Niños con problemas auditivos

Lágrimas de alegría de una madre al comprobar que su hija oye por primera vez

La niña, que se encontraba en su regazo, ha comenzado a agitarse y a reírse a la vez que percibía el sonido y su madre no ha podido contenerse las lágrimas de alegría.

El video de una madre llorando al ser testigo de cómo su hija oía por primera vez ha conmocionado al mundo.

Ayla, una niña de apenas un año, ha escuchado por primera vez sonido tras ser intervenida en el hospital Cook Children's Ear, Nose and Throat en Fort Worth, Texas, y su madre no ha podido contener las lágrimas de alegría al ver la reacción de su hija riéndose cuando su oído derecho comenzaba a captar sonido.

La pequeña nació sin ser capaz de percibir ningún sonido, y tras percatarse, sus padres, Anna y Will Esler, decidieron someter a su hija al test que confirmaría sus sospechas. Ambos habían perdido la esperanza de que la niña pudiese llegar a escuchar o hablar algún día cuando les hablaron de los implantes cocleares, y dejaron en manos del doctor Kristen Honsinger la operación de cuatro horas en la que se le colocaron dos implantes, uno en cada oído.  

La audióloga del hospital, Lisa Christensen, explica que son partidarios de hacer este tipo de implante en edad temprana, para que el proceso de aprendizaje del niño no se vea ralentizado.

Nueva esperanza para Ayla

“Cada niño responde de una manera diferente cuando les activan los implantes cocleares, por lo que no sabíamos que reacción tendría Ayla. Incluso aunque sabíamos que funcionaría, tenía algunas dudas en mi interior, así que cuando la vi respondiendo a los estímulos estaba abrumada por lo agradecida que estoy a Dios y a todos los que han sido parte de este viaje” declaró Anna, quien sabe que todavía les quedan muchos reto por delante, cómo el de enseñar a su hija a oír y a interpretar el mensaje. Aunque, ahora mismo, están encantados de ver a su hija responder ante el sonido, bailar cuando oye música, e incluso de ver como son capaces de calmarla simplemente cantándole. “Igual que Anna, estaba nervioso y asustado. Pensaba que seguramente lloraría y gritaría cuando le activaran el implante coclear, y lo hizo cuando la sensación se volvió contundente, pero verla oír y disfrutarlo fue increíble” declaraba su padre Will en un comunicado desde el hospital.

Un implante coclear transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo, y son procesadas por las diversas partes que forman el implante, que se ponen en contacto con un cable y un imán, según explica la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares de España. A partir de ahora, Ayla necesitará un exhaustivo seguimiento, incluyendo logopedas, que le enseñen a codificar e interpretar toda la información que perciba, así como a identificar las fuentes de sonido e incluso a hablar.

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