Higiene infantil

Lavarse las manos evita infecciones

La mayoría de las enfermedades de los niños (infecciones respiratorias, de piel y boca; parásitos intestinales; gastroenteritis; etc.) se transmiten a través de las manos.

Los niños que se lavan las manos a menudo enferman menos que los que no tienen este cuidado. Por eso los padres debemos inculcarles este hábito desde muy pequeños. Conviene que lo hagan no solo cuando las tienen sucias, sino también al llegar a casa, después de viajar en transporte público, antes de comer, tras ir al servicio o jugar con las mascotas y, por supuesto, después de taparse la boca con la mano para estornudar o toser.

La transmisión se produce por contacto directo con una persona enferma o al tocar objetos que el enfermo ha manipulado, porque sus manos y las superficies que toca están contaminados con gérmenes (que pueden sobre vivir entre un minuto y medio y ocho horas).

La importancia de lavarse las manos

Lavarse las manos con agua y jabón puede evitar el contagio de múltiples infecciones y la transmisión de parásitos intestinales.

Al día son muchas las veces que tocamos y cogemos cosas con las manos, desde nuestro propio pelo, ojos, nariz y boca, hasta la puerta de un baño público, el volante del coche o la barra del autobús, por ejemplo. Y son cientos o miles de personas las que han tocado esas mismas cosas antes o después de hacerlo nosotros. ¿Puedes imaginarte la cantidad de bacterias, virus, sustancias corporales y contaminantes que pasan por tus manos a diario?

La vía más frecuente en la trasmisión de patógenos es el contacto a través de las manos, por eso es muy importante lavárselas bien e incidir en enseñar a los niños a lavarse las manos de forma correcta, ya que es una herramienta fundamental de seguridad y prevención para todos. Este gesto es aún más importante cuando estamos en contacto con personas vulnerables como niños, ancianos, pacientes crónicos o inmunodeprimidos.

Hasta un 44% de enfermedades diarreicas y un 25% de infecciones respiratorias pueden evitarse, según la Organización Mundial de la Salud, con el simple hecho de lavarse las manos. Este dato es  muy importante, ya que son estas patologías las que más mortalidad infantil causan en el mundo. Además, hay una larga lista de enfermedades que se transmiten por contacto (directo e indirecto) entre las que están la salmonelosis, gripe, resfriado común y neumonía bacteriana, listeria, brucelosis, herpes simple o hepatitis A y B. “Una correcta higiene de manos puede no solo reducir el contagio de infecciones, incluso salvar vidas”, apunta Beatriz Daza, enfermera y secretaria de organización de SESMI.

Todos estos beneficios y esta prevención se puede conseguir con la higiene de manos. Mucho a cambio de algo muy sencillo ya que hacerlo resulta barato, eficaz, es una práctica basada en la evidencia y es un método demostrado en la mejora de la seguridad. 

Cómo hay que lavarse las manos

Para eliminar los virus y bacterias hay que lavarse las manos con agua y jabón. Primero se colocan debajo del grifo y se mojan, luego se enjabonan las palmas de las manos y se frotan entre sí, entrecruzando los dedos, hasta hacer espuma y, a continuación, se frotan el dorso de las manos, los dedos y las muñecas. Luego se aclaran todas las partes con abundante agua corriente hasta retirar la espuma y se secan con la toalla o simplemente dejándlas al aire.

Cuando no hay un lavabo cerca

Cuando no tenemos la posibilidad de usar un baño, podemos utilizar toallitas higiénicas impregnadas en alcohol o líquidos alcohólicos desinfectantes que se venden para estas ocasiones. Eso sí, no se te ocurra tirar las toallitas al retrete...¡piensa en el medio ambiente!

 

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