Alergias alimentarias

Los niños son los más afectados por las alergias alimentarias

Un tipo de reacción que sufren, en la actualidad, dos millones de españoles y que los expertos esperan que afecte a más del 50% de los europeos en los próximos diez años.

La alergia alimentaria no deja de crecer tanto en el número de los alimentos implicados como en la gravedad de las reacciones. Según los datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), la alergia a alimentos afecta a más de 17 millones de europeos, especialmente a los niños.

Según los expertos, uno de cada tres niños padece algún tipo de alergia y esperan que esta patología afecte a más del 50% de los europeos en los próximos 10 años. En España, los alergólogos estiman que cerca de dos millones de personas son alérgicas a alimentos.

“Hemos tenido una influencia de alimentos que viene de otros países orientales o del continente sudamericano que antes no conocíamos. Una persona con predisposición a hacerse alérgico y que contacta con alimentos potencialmente alérgenos tiene más posibilidades de desarrollar la enfermedad”, destaca José Manuel Zubeldia, Jefe de Servicio de Alergología del Hospital Universitario Gregorio Marañón.

“En nuestras consultas podemos ver alergias alimentarias habituales como a la leche y al huevo y otras, cada vez más frecuentes, como es la intolerancia producida por pescados tanto en adultos como en niños”, añade.

Por su parte, el incremento de la alergia al cacahuete está poniendo en alerta a los especialistas españoles. “Este tipo de alergia, muy prevalente en Estados Unidos o Reino Unido, era un tema anecdótico en nuestro país hasta hace unos años”, resalta. Actualmente, el Servicio de Alergología del Hospital Universitario Gregorio Marañón está participando en el desarrollo del primer fármaco para el tratamiento de la alergia al cacahuete mediante inmunoterapia oral y cuyos resultados preliminares están siendo muy positivos.

Esofagitis eosinofílica

La esofagitis eosinofílica es una enfermedad rara que se ha diagnosticado en las últimas décadas. Esta patología inflama el tubo del esófago impidiendo el correcto paso de los alimentos. Hasta día de hoy, la ciencia no está segura sobre la causa exacta de este trastorno. Las hipótesis barajan una reacción del sistema inmunitario o alérgica a alimentos o sustancias del entorno. “Cada vez estamos viendo más esofagitis eosinofílicas que tienen una relación directa con la alergia a los alimentos. Le impide al paciente tragar con facilidad los alimentos, produciéndole incluso dolor. En algunas  ocasiones es muy limitante”, añade el alergólogo.

Las proteínas alimentarias

Los avances en la medicina han permitido descubrir más proteínas productoras de alérgenos y poder llevar a cabo perfiles más selectivos de cada paciente. “Podemos personalizar mucho más la medicina alergológica gracias a las nuevas herramientas. Antes teníamos que evitar grandes grupos de alimentos cuando no eran necesario”, explica Javier Montoro Lacomba, Vicesecretario-Tesorero de la SEAIC.

En concreto, el experto resalta que hay una proteína que está causando “una verdadera epidemia” y está suponiendo un antes y un después en la alergia alimentaria. Se trata de las proteínas transferidoras de lípidos (LTP). “Estas y otras profilinas (proteínas presentes en vegetales, polen, látex y veneno de himenópteros)  están generando un elevado número de alergias alimentarias a la población. Todo aquello que contenga estas proteínas en una cantidad elevada inducirá síntomas en los sujetos alérgenos”, continúa el experto.

“La LTP es la más importante  y se encuentra mayoritariamente en la piel de melocotón y sus híbridos como el albaricoque, la paraguaya y  la nectarina. Pero también está presente en la avellana, la lechuga, la pera, manzana, mostaza o la ciruela…”, concluye.

Artículo escrito por Sandra Pulido

firma Gaceta Médica

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