Crisis climática

Los niños sufren un 88% de las enfermedades asociadas al cambio climático

De acuerdo a la Asociación Española de Pediatría, al menos el 90% de los niños respiran aire contaminado, algo que desencadena enfermedades relacionadas con la contaminación ambiental.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió en 1993 la salud medioambiental como “los aspectos de la salud humana, incluyendo la calidad de vida, determinados por las interacciones de los agentes medio ambientales físicos, químicos, biológicos, psíquicos y sociales”. Pero, en la actualidad, cada vez es mayor la evidencia en la asociación entre exposiciones tempranas a factores ambientales como la contaminación atmosférica.

De hecho, de acuerdo a datos extraídos del artículo “Amenazas, desafíos y oportunidades para la salud medioambiental pediátrica en Europa, América Latina y el Caribe”, publicado en la revista Anales de Pediatría en 2019, la contaminación de los ecosistemas es factor clave en el crecimiento de las enfermedades crónicas de la infancia y la adolescencia: más del 90% de los niños respira, en la actualidad, aire contaminado. “Todos los niños respiran aire contaminado, independientemente de su lugar de residencia”, ha explicado el pediatra Juan Antonio Ortega (coordinador del CSM-AEP) en la Cumbre del Clima (COP) 25 en Madrid. Además del aire, los menores están expuestos a diferentes tóxicos ambientales que se asocian, también, a enfermedades crónicas que empiezan en la infancia como el asma (por la contaminación atmosférica e industrial y la nutrición) o trastornos del neurodesarrollo como el autismo (que se puede desencadenar por exposiciones a tóxicos en el embarazo y la infancia).

La Asociación Española de Pediatría es tajante al afirmar que el 88% de las enfermedades asociadas a la crisis climática las sufren los niños y adolescentes. El coordinador añadió, además, que “los efectos del cambio climático en ellos surge de su mayor susceptibilidad biológica durante la etapa fetal e infantojuvenil a la acción de estos contaminantes”.

Yendo un paso más allá, está confirmado que el 26% de las muertes causadas por estas circunstancias afectan a niños menores de 5 años. Entre las enfermedades más relacionadas con la crisis climática se encuentran las respiratorias (desencadenadas por la contaminación del aire, las olas de calor o la deforestación, entre otros) y las intestinales (debido a la baja calidad del agua).

En concreto, existen 9 amenazas ecosistemáticas para la salud medioambiental de la infancia: la crisis climática, la contaminación del aire y del suelo, el agua contaminada, los mares enfermos, la deforestación-desertificación, las drogas legales-ilegales, la contaminación de alimentos y malnutrición, la falta de contacto con la naturaleza y la pobreza/injusticia ambiental.

5 desafíos

En relación a la primera amenaza, la crisis climática, los expertos señalan que hay cinco nuevos desafíos a los que habría que prestarse atención: el crecimiento de las enfermedades crónicas, los costes insostenibles de las enfermedades y las desigualdades, el agotamiento de los recursos naturales/pérdida de biodiversidad, el envejecimiento de la población y crecimiento urbano y los cambios en las relaciones humanas.

¿Cuáles son las soluciones?

Por un lado, creen que el patrón cambiante de las enfermedades ambientales requiere un abordaje y un enfoque más creativo y que, para conseguirlo, sería necesario mejorar la formación en salud medioambiental de los pediatras y los enfermeros españoles.

Por otro lado, el doctor Ortega habla sobre la necesidad de reconectar a los niños con la madre naturaleza: "se está sustituyendo el contacto con la naturaleza y el contacto directo con otras personas por una progresiva realidad virtual que se asocia a obesidad o enfermedades respiratorias, entre otras".

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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