Salud

Los problemas más frecuentes en los pies de los niños en verano

Los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren las consecuencias del verano. En el caso de nuestros hijos, a sus cortas edades, es importante que los mantengamos vigilados ya que se encuentran en pleno desarrollo de crecimiento y son más propensos a padecer las consecuencias que acarrean las altas temperaturas y un calzado inadecuado.

Llega el verano, la época del año favorita de los más pequeños de la casa, por excelencia. Para nuestros hijos esta estación estival es sinónimo de vacaciones, ir a la playa y darse los tan deseados “chapuzones” en piscinas.

En cambio, no es oro todo lo que reluce y, para los padres, supone un auténtico quebradero de cabeza en lo referente al cuidado de sus pies, pues relacionamos el verano con la posible aparición de patologías tales como hongos, rozaduras o infecciones propiciadas sobre todo, por las altas temperaturas que acarrean estos meses de año.

Los pies, en el caso de nuestros hijos, son una de las partes del cuerpo que más sufren las consecuencias del verano, además, a sus cortas edades es importante que los mantengamos vigilados ya que se encuentran en pleno desarrollo de crecimiento y, por lo tanto, son más propensos a padecer las consecuencias que acarrean, por un lado, las altas temperaturas y, por otro, un calzado inadecuado.

El calor implica que dejemos de lado los zapatos que mantienen enclaustrados sus pies para dar paso a las sandalias y chanclas. Es decir, es el momento de lucir los pies, en estos días en los que lidiar y acabar con el calor se convierte en fundamental. Pero en muchas ocasiones no somos conscientes de la importancia que asume el hecho de escoger el tipo de calzado adecuado tanto en lo referente a la época del año en la que nos encontramos, como a la sujeción que este tipo de calzado requiere.

En lo referente a las chanclas de piscina, cabe decir que, un uso abusivo de este tipo de calzado durante el verano puede ser perjudicial, a la larga, para el desarrollo del niño en cuanto su forma de pisar y, por consiguiente, de caminar. Junto con ello, pueden incluso llegar a padecer problemas en extremidades tales como los tobillos, la rodilla e incluso la cadera, al no existir sujeción alguna más que la que sus dedos de los pies ejercen sobre la suela. En cambio, para evitar cualquier tipo de problema, el zapato más adecuado para los niños en esta época del año son las sandalias, debido a su sujeción trasera.

Por otro lado, también cabe mencionar que, aunque debemos evitar en la medida de lo posible el uso de las chanclas, es importante que nuestros hijos lleven sus pies protegidos si frecuentan zonas de piscina durante sus vacaciones, ya que, al andar descalzos sobre zonas húmedas y al contar con unas defensas más bajas, se consideran más propensos a padecer papilomas. Se recomienda además, que en caso de sudoración excesiva, provocada por las altas temperaturas o una mayor actividad deportiva, el calzado escogido debe permitir una adecuada transpiración, con el fin de alejarnos de la aparición de hongos.

Otro de los problemas que acarrean las altas temperaturas es la aparición de rozaduras y ampollas, que suelen aparecer si el zapato que les hemos comprado a nuestros hijos no es en ningún caso ni flexible ni transpirable.

Consejos y recomendaciones

Por todo ello, de cara al verano, te recomendamos desde Copoma una serie de pautas para mantener los pies de tus hijos vigilados y cuidados:

  • Evitar que caminen descalzos por zonas húmedas, así como su exposición ante zonas que quemen, como por ejemplo, los bordillos de las piscinas, la arena de la playa caliente, etc.
  • Atender a la limpieza de sus pies, sobre todo,  tras cada juego que hayan practicado descalzos.
  • Mantener muy bien hidratados sus pies.

Con todo ello, además, debemos mencionar además que, el factor más importante para un correcto cuidado de los pies sigue siendo la elección del calzado de nuestros hijos, un agente esencial en el buen desarrollo de su pisada. Por otro lado, no debemos olvidar el papel que juega el profesional de la podología y su especial importancia sobre la salud podológica de nuestros pequeños. Por ello, es recomendable acudir de forma rutinaria para contar con su opinión y diagnóstico.

Artículo elaborado por Juan Carlos Montero Arroyo, Vocal de Publicidad, Comunicación y Redes de COPOMA.

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