Galletas infantiles

Ocho de cada diez galletas infantiles son chuches y no alimento, según la OCU

La OCU, junto al Ministerio de Consumo, ha elaborado un mega ránking de galletas infantiles que podemos encontrar en el supermercado. ¿Su conclusión final? Habríamos de considerarlas chucherías y no alimento.

galletas infantiles
Fuente: iStock

“Galletas infantiles: ¿chuche o alimento?”, con esta pregunta abierta comienza la OCU su informe sobre el valor nutricional de 305 galletas infantiles disponibles en el mercado (y más comunes y conocidas de lo que crees).

Y es que, La Organización de Consumidores y Usuarios acaba de publicar los resultados de un estudio realizado en el marco del Proyecto Alimentación Saludable para el Pequeño Consumidor y subvencionado por el Ministerio de Consumo a través del cual han analizado el valor nutricional de más 305 modelos de galletas de 56 marcas diferentes. “Definitivamente, las galletas no son para todos los días”, concluyen.

NutriScore, la guía que muestra que son muchas sin parámetros sanos

Utilizando como base la guía NutriScore aprobada hace poco tiempo por el Ministerio de Consumo, la organización ha llegado a la conclusión de que solo quince modelos de galletas tienen una valoración A o una B, las dos más altas posibles dentro de esta guía. ¿Cuáles? Las tradicionales María, sin azúcares añadidos, aunque con edulcorantes.

Por el contrario, de todos los modelos analizados, un total de 253 han obtenido la puntuación más baja posible: la D o E en NutriScore. “Uno de cada tres gramos de estos productos son directamente azúcar”, especifican en el comunicado. El resto de ingredientes, a juzgar por lo que dice la misma fuente, suelen ser grasas saturadas, harinas refinadas y aditivos.

Azúcar y grasas saturadas, dos peligros de las galletas

“No hay sorpresas: el azúcar sigue siendo un ingrediente primordial”, asegura el comunicado. Y es que, de acuerdo al análisis, en 90 de los 305 modelos analizados el azúcar es el primer ingrediente que aparece en la lista y, por ende, el mayoritario, ya que en las etiquetas, los ingredientes se ordenan de mayor a menor cantidad. De hecho, se han topado con galletas en las que la mitad de su peso es azúcar.

“En algunos casos se sustituye por edulcorantes, pero no es buena solución si son polialcoholes, cuyo consumo excesivo puede tener efectos laxantes”, continúan explicando.

El otro gran peligro que se han encontrado en los ingredientes de los modelos analizados es la cantidad de grasas saturadas que contienen: un 21% de contenido graso. Eso sí, aquí hay una buena noticia: cada vez existen más galletas con grasas más saludables como el aceite de girasol.

Ocho de cada diez galletas no son saludables

A la vista de esto y otros datos, como la cantidad y la variedad de aditivos que se añaden para mejorar su estética y su sabor, la OCU ha determinado que solo dos de cada diez galletas infantiles que se venden en el mercado son saludables. Siempre basándose en la valoración Nutriscore. “No es buena idea que los niños lleven al colegio galletas para tomar en el recreo o a la hora de la merienda todos los días”, cuentan. Eso sí, añaden que de forma ocasional es “perfectamente admisible" y que será mejor decantarse por los modelos más saludables.

Además, explican que es mejor que, si vamos a dar zumo al peque, ese día mejor no coma galletas y apostemos por otros dúos más saludables como el zumo y un bocata de pan integral o las galletas junto a una fruta.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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