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Orzuelos: qué son y cómo pueden tratarse

Estos molestos bultos que aparecen en los ojos (también de los niños), tanto en la parte inferior como superior del párpado, son similares a los granos, pero pueden ser mucho más molestos y complicarse más de la cuenta.

Orzuelo (Foto: iStock)
Orzuelo (Foto: iStock)

Un orzuelo es una de las cosas más molestas que existen. Su gravedad no es tanta como muchísimas patologías que lo son de verdad, pero es un inconveniente importante de salud, que además afecta en el día a día porque incomoda muchísimo la visión. Y, aunque puedas creer lo contrario, no son cosa solo de los adultos, también los niños pueden tener orzuelos.

A grandes rasgos, los médicos describen el orzuelo como una glándula sebácea que se obstruye en el párpado. Tienen forma de grano, pero se diferencian perfectamente de estos, sobre todo cuando son grandes, y pueden aparecer tanto en la parte inferior del párpado como en la superior. Hay veces que son más visibles y otras en las que no lo son tanto pero el orzuelo sigue estando ahí; esto es porque en ocasiones sale en la cara externa del párpado y otras en la interna. 

Los párpados son una zona del cuerpo en el que hay una gran concentración de glándulas sebáceas, que, como puedes leer en artículos médicos como este, son junto al pelo lo que se puede encontrar en cada poro de la superficie de la piel, y su función es la de remover las células viejas de la piel, mantenerla lubricada y prevenir que se reseque el tejido. 

Cuando una glándula sebácea se obstruye por el motivo que sea -son variados, desde infecciones a cambios hormonales, una mala higiene o el estrés, entre otros-, se acumula líquido en la glándula de forma que no puede salir al exterior, bloqueándose en dicha zona. Así se forma el orzuelo, que no es una infección en sí misma pero que sí se puede llegar a infectar y, por lo tanto, a complicar.

Qué hacer cuando aparece un orzuelo

Dependiendo del orzuelo y su evolución, así será su tamaño y el grado de inflamación que se acumula en la zona del párpado donde aparece, pero a grandes rasgos los síntomas son similares en todos los orzuelos. No falta el bulto rojo y doloroso con pus en su interior, y esa sensación permanente, muy incómodo, de tener algo extraño en el ojo, incluso cuando todavía no se aprecia el orzuelo desde el exterior. Además, los orzuelos pueden provocar sensibilidad a la luz, enrojecimiento, lagrimeo e hinchazón del párpado.

Cuando detectes un orzuelo, ya sea en ti mismo o en tu hijo, es fundamental ayudar a que el sebo acumulado salga. Una recomendación general de los especialistas para ello es aplicar calor con una toalla húmeda, que no llegue a ser agua muy caliente porque puede provocar una quemadura en el ojo y entonces el remedio sería peor que la enfermedad. Se debe repetir varias veces al día este consejo para que sea más efectivo a la hora de conseguir que el sebo se vuelva más líquido. 

Por otro lado, es importante mantener una correcta higiene del ojo -hay jabones especiales de venta en farmacias- y para ello es muy útil el algodón y lavarse bien los ojos con agua tibia (con las manos limpias). Además, es recomendable no tocarse con las manos, y menos si están sucias, y usar lentillas hasta que no desaparezca el orzuelo y limpiar muy bien las gafas para que queden gérmenes en ellas. 

En caso de que no mejore con el paso de los días, o si el dolor o la hinchazón así lo recomiendan, puedes acudir al pediatra para que valore el orzuelo y decida si necesita un tratamiento específico con una crema antibiótico u otro medicamento. Hay ocasiones en las que los médicos deciden hacer un corte diminuto en el párpado para drenarlo. 

Y, por último, dado que quien sufre un orzuelo tiene más posibilidades de que se reproduzca, es muy importante la prevención para evitar que aparezca. La higiene, una vez más, es fundamental, por lo que conviene lavarse bien los párpados con un producto especial al menos cada dos días -también se venden toallitas húmedas específicas para párpados en farmacias-, y también es básico mantener las manos siempre limpias y las gafas desinfectadas en caso de que se utilicen.

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