Salud infantil

Otitis externas en verano: causas, qué hacer y prevención

Con la subida de las temperaturas empiezan a apetecer los baños en playa y piscina. Y, no falla, empiezan a aparecer niños con otitis externa por las consultas.

El dolor de oídos es uno de los motivos de consulta top en verano. Los niños han esperado el “momento baño” con ganas durante todo el año y se lanzan a nadar, jugar y bucear sin demora. Al poco, comienzan las molestias en los oídos.

¿Qué son las otitis externas?

Otitis externas en verano
Foto: Istock

El oído se divide en tres partes: oído externo, oído medio y oído interno. Las otitis del invierno, producidas por cuadros catarrales, cuando los niños están de mocos hasta la bandera, se deben al paso de la mucosidad de la garganta al oído medio por la trompa de Eustaquio, y encuentran su límite en el tímpano.

Digamos que son “del tímpano para dentro”. El conducto auditivo externo, que es la parte que podemos tocar al meternos un dedo por el oído y donde acumulamos cera, es el que se inflama en las otitis externas, las del verano. Digamos que es “del tímpano para fuera”. Esta inflamación se produce en la mayoría de los casos por bacterias.

¿Por qué se produce? Causas de las otitis externas

Pues fundamentalmente porque los niños están todo el verano en remojo. La humedad permanente en el conducto auditivo, además de las temperaturas elevadas del verano favorecen la proliferación bacteriana.

Aquellos niños, fans incondicionales de la piscina o playa, y sobre todo del buceo, son los que tienen más papeletas de padecer esta otitis, incluso varias veces durante el mismo verano.

¿Cuáles son los síntomas?

Dolor de oídos. Es el síntoma fundamental y la mayoría de las veces el único. Esta molestia suele empeorar al tirar de la oreja hacia arriba o hacia adelante y, a veces, la otitis es tan intensa que puede molestar simplemente que rocemos la oreja.

También puede haber molestias al movimiento de la mandíbula mientras los niños mastican o comen. Si la inflamación del conducto auditivo externo es muy acusada este prácticamente se cierra produciendo sensación de taponamiento del oído o incluso pérdida de audición.

Si no se pone tratamiento puede haber empeoramiento, con inflamación del pabellón auricular o salida de pus por el oído, en casos avanzados de otitis.

¿Cómo se diagnostica?

Diagnóstico de la otitis
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Simplemente mirando con un otoscopio los oídos del niño, aunque debo decir que esta es una de las enfermedades que diagnosticamos casi sin levantarnos de la silla. Si los padres nos dicen que el pequeño tiene dolor de oídos, lleva una semana sin salir del agua y estamos en julio, pues, blanco y en botella.

A veces es difícil ver el oído con el otoscopio porque el simple intento de introducirlo en el conducto auditivo ya desencadena un dolor intenso, y nos confirma el diagnóstico.

¿Cuál es el tratamiento?

Vamos a tratar fundamentalmente el dolor y la infección. Administraremos analgésicos, a saber, paracetamol o ibuprofeno. Se suele recomendar más este último al ser antiinflamatorio. Y en cuanto al tratamiento de la infección, usaremos antibióticos en gotas, que se aplican directamente en el conducto auditivo. También se suelen usar, en caso de que la otitis sea intensa, corticoides tópicos en gotas asociados a los antibióticos. Existen varios fármacos que ya combinan en su composición antibióticos y corticoides. 

¿Cómo se administran las gotas?

Primero colocaremos al niño sentado o tumbado. Le inclinaremos la cabeza al lado derecho para echar las gotas en el oído izquierdo y viceversa. Es importante intentar tirar de la oreja hacia arriba (esto abrirá el conducto auditivo) y administrar el número de gotas que nos hayan indicado. Después el niño debe quedar en la misma posición y con la cabeza inclinada durante tres o cuatro minutos.

Tratamiento de la otitis en niños
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Por mucho que les fastidie, los niños deben evitar el baño en piscina o playa de cinco a siete días, para evitar la entrada de agua en el oído. Esta indicación no suele cumplirse como debiera en muchos casos, ya que a los pequeños les pueden las ganas de piscina y juego, pero debemos tener en cuenta que no cumplir esta indicación acaba siendo causa de reinfección.

El niño o niña empezará a notar mejoría de los síntomas en un par de días, siempre que se cumpla el tratamiento indicado. Si el dolor no mejora, o incluso va en aumento, o aparecen otros signos como inflamación de la oreja, supuración del oído o fiebre se debe volver a consultar con el pediatra. Si se comprueba que la infección se ha extendido al oído medio pueden ser necesarios los antibióticos orales.

¿Se puede prevenir?

Sí, es posible prevenir las otitis del verano. Es recomendable secar bien las orejas con una toalla, e inclinar la cabeza a ambos lados para facilitar la salida de agua de los oídos. También podemos usar gorro cubriendo las orejas o tapones diseñados para el baño.

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Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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