Enfermedades en el niño

Púrpura de Schönlein-Henoch en niños: qué es, síntomas, causas y tratamiento

También conocida como vasculitis por IgA, es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de los vasos sanguíneos pequeños. ¿Por qué aparece en niños y cuáles son las causas?

Marta tiene 5 años, y es una niña sana. Lleva un par de días resfriada y hoy su madre la lleva al centro de salud porque tiene algunas décimas de fiebre. El pediatra diagnostica un cuadro catarral. Al pasar dos días a la pequeña le aparecen algunas manchas rojas en la piel, que parecen ser una urticaria. Los padres vuelven a llevar a la pequeña al médico que, al explorarla, observa que los tobillos de la niña están algo inflamados. Indica a los padres que vuelvan al día siguiente para observar la evolución de Marta. A las 24 horas, la niña empieza a tener manchas violáceas por las piernas y a quejarse de dolor de barriga. El pediatra diagnostica una púrpura de Schönlein- Henoch.

¿Qué es la púrpura de Schönlein-Henoch?

Púrpura de Schönlein-Henoch en niños
Foto: Istock

La púrpura de Schönlein-Henoch es una enfermedad que se encuentra dentro de las llamadas “vasculitis”. En estas patologías, los vasos sanguíneos se inflaman. Dependiendo del calibre de los vasos afectos (capilares, venas, arteriola o grandes vasos) y la localización de éstos, encontramos diferentes enfermedades y diversos síntomas. En el caso de la púrpura de Schönlein-Henoch, se afectan los vasos sanguíneos de pequeño tamaño de la piel, el intestino y el riñón. De estas localizaciones derivan los síntomas.

La causa de esta púrpura no está bien establecida, aunque se piensa que hay mecanismos inmunológicos implicados, ya que suele ocurrir tras una infección banal, como un catarro, una gripe o unas anginas. Se trata de la vasculitis más frecuente en la infancia y afecta sobre todo a los niños entre los 4 y 6 años de edad. Los síntomas suelen durar alrededor de un mes.

¿Cuáles son los síntomas?

Existen tres síntomas fundamentales que, si se asocian, deben hacernos pensar en la fase aguda de presentación del Schönlein-Henoch. Éstos serían: la aparición de púrpura en la piel, dolor abdominal y articulaciones inflamadas. Sin embargo, puede que no se presenten todos los síntomas al mismo tiempo, sin que podamos descartar por ello el diagnóstico. 

La púrpura consiste en la aparición de manchas rojizas en la piel, con relieve. El color puede evolucionar de rojo a violáceo y al inicio puede confundirse con una urticaria. Aunque pueden localizarse en cualquier zona del cuerpo, en el caso del Schönlein- Henoch, lo más frecuente es que aparezcan en los miembros inferiores: en las piernas y muslos.

El dolor abdominal está presente prácticamente en todos los casos y, se debe a la inflamación de los vasos sanguíneos que irrigan el intestino. En ocasiones, pueden aparecer vómitos y sangre en las deposiciones. Suele ocurrir que el niño lleve varios días quejándose de dolor abdominal, y se haya pensado en otras patologías como una gastroenteritis. Sin embargo, cuando aparece púrpura en la piel, ya está claro el diagnóstico. 

Las articulaciones también pueden afectarse, siendo las más frecuentemente afectadas las rodillas y los tobillos. Suelen doler e inflamarse, a veces incluso dificultando la marcha del niño. 

¿Cuál es el tratamiento?

Tratamiento de la Púrpura de Schönlein-Henoch en niños
Foto: Istock

El tratamiento de la púrpura de Schönlein-Henoch es sintomático. Esto significa que no hay una medicación específica, simplemente trataremos la inflamación y las molestias que la enfermedad produce mediante la administración de analgésicos y antiinflamatorios y, en algunas ocasiones, usaremos los corticoides por vía oral.

La evolución natural de la enfermedad es a desaparecer con el tiempo, aunque puede haber recurrencias en uno de cada tres niños, de forma que, durante una media de cuatro o seis meses, los síntomas aparezcan y desaparezcan cada pocas semanas. 

¿Cuál es el pronóstico?

En la mayoría de los casos no quedarán secuelas a largo plazo. Las manchas de la piel desaparecen con el tiempo sin dejar cicatrices ni marcas y el hecho de que el niño tenga muchas o pocas no quiere decir que el proceso sea más o menos grave.

Las articulaciones dolorosas o inflamadas vuelven a la normalidad en todos los casos y el dolor abdominal desaparece. Se deben realizar análisis de orina y controles de la tensión arterial en todos los niños afectos de esta enfermedad ya que, aunque la mayoría de las veces la orina vuelve a la normalidad, del 1-3% de los niños que han padecido una púrpura de Shönlein-Henoch con anomalías en la orina pueden desarrollar una enfermedad renal crónica.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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