Problemas de vista

Qué hacer si mi hijo desvía un ojo

Este síntoma es relativamente frecuente en los niños pequeños y puede estar relacionado de forma directa con el estrabismo, así que en caso de que tu hijo lo haga es conveniente llevarle al oftalmólogo.

Foto: Pexels
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¿Tu hijo desvía un ojo? Quizá no te habías dado cuenta pero alguien que le ve menos se ha fijado que sus ojos bailan, aunque sea durante un instante muy corto. Lo normal, en cambio, es que tú mismo hayas sido consciente de ello en algún momento donde lo desvía con claridad porque el estrabismo, que es como se llama a la pérdida de paralelismo en los ojos, es un síntoma que se nota con facilidad.

Como ya te dijimos recientemente, incluso aunque no tenga síntomas aparentes de ver mal, debemos ser responsables con la salud de la visión de nuestros hijos y la prevención, como ocurre con cualquier cuestión relacionada con la salud, es esencial. Si les lleváis a revisiones periódicas tal y como recomiendan los expertos, un síntoma como este se detectará y se podrá tratar cuanto antes. 

Pero no todo el mundo lleva a sus hijos a someterse a una revisión periódica de la vista. A veces, de hecho, jamás ha pisado un niño el oftalmólogo hasta que no aparece el primer síntoma de que algo no va bien. Así que, si tu hijo desvía un ojo, la respuesta a qué hacer en sencilla: comunicárselo al pediatra o llevadle directamente al especialista en la salud de la vista porque la detección precoz es clave. 

¿Por qué se produce el estrabismo?

En la aparición del estrabismo pueden influir varias causas. Entre ellas, según explican desde el Instituto de Microcirugía Ocular (IMO), “Un mal control del alineamiento ocular por parte del cerebro; la asociación con un defecto refractivo, el más común es la hipermetropía; y causas menos frecuentes pero más graves que el oftalmólogo deberá descartar”.

Se puede producir siempre en el mismo ojo la desviación porque exista un ojo dominante pero también puede ocurrir que ambos se alternen, de manera que la desviación se produzca a ratos el derecho y a ratos con el izquierdo. 

Esto es uno de los factores que explica por qué hay distintos tipos de estrabismo, habiendo casos que se pueden presentar, si son congénitos, antes de los seis meses de vida, advierten desde el IMO. “Otros aparecen años más tarde e incluso en la edad adulta”, añaden antes de alertar de que es probable que la primera vez que aparezca el síntoma sea “un estado de sobrecarga para el sistema nervioso central: un cuadro febril grave, una enfermedad o incluso el estrés que suelen padecer los niños al cambiarse de colegio, ante una separación, etcétera”. 

Además, también es muy habitual que el estrabismo se produzca más cuando el niño está cansado, tiene sueño o ambas. 

¿En qué debemos fijarnos más?

Aunque basta con detectar que el niño desvía un ojo para acudir con él al oftalmólogo y que este lleve a cabo las pruebas que considere oportunas para saber si es o no un estrabismo real y no un falso estrabismo -la desviación se produce por una cuestión física, como por ejemplo tener el puente de la nariz más ancho de lo habitual-, es bueno que le podamos dar toda la información que podamos al respecto. 

Por ello, desde Centro de Estrabismo recomiendan a todos los padres que detectan estrabismo en su hijo que presten atención especial a las siguientes cuatro cuestiones: qué ojo es el que desvían -o si son los dos de manera alterna-; hacia dónde ocurre la desviación -"En ocasiones la desviación es una combinación de ambos, por ejemplo, hacia afuera y hacia arriba”, explican-; si el desvío es intermitente o se produce de forma continuada; si guiña un ojo de vez en cuando, lo cual se debe generalmente a “porque en ese momento desvía y ve doble”, indican desde el centro especializado en esta patología de la vista.

Si podéis recabar información al respecto de estas cuestiones, podréis transmitírselas al especialista cuando le visitéis y eso le facilitará la tarea de diagnosticar y tratar el estrabismo que sufra vuestro pequeño.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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