Cuidados para el peque

Remedios contra chichones y hematomas

En cuanto comienzan a dar sus primeros pasos, los niños no paran ni un momento quietos y es habitual que se caigan. Los chichones y los hematomas son muy frecuentes. Solo podemos tomar precauciones y calmar su dolor.

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Foto Istock

Cada niño adquiere las habilidades de coordinación a un ritmo diferente y los padres solo podemos ayudarles… sin forzarles. No hay que pensar que un niño es más torpe que otro solo porque 'creas' que tropieza con más asiduidad que los demás o no es capaz de subir las escaleras de un pequeño tobogán (mientras tú 'compruebas' que los demás sí lo hacen).

Sí es cierto que entre un cinco y un siete por ciento de los pequeños tienen dificultades en el desarrollo de cualquier actividad que requiere el uso de los brazos y las piernas, aunque la línea divisoria entre un pequeño lento en adquirir las habilidades de coordinación y uno torpe no está clara. Lo verdaderamente importante es que un niño (sea torpe o ágil) precisa de estimulación para mejorar y no que tenga problemas físicos en sus extremidades. También es fundamental entender que cada niño tiene su ritmo y que no es bueno caer en comparativas y menos en poner " etiquetas", ya que hacen mucho más daño de lo que pensamos y pueden mermar su autoestima.

Lo peor que puede ocurrir a un niño que se enfrenta a un reto físico (más aún si es algo lento) es que llegue a perder la confianza en sí mismo y que se rinda pronto si tiene dificultades para realizarlo. Un niño con mala coordinación suele tener miedo a fracasar y por eso no lo intenta con demasiado empeño. Precisa del apoyo y paciencia de los padres para superarse y mantener así su auto-confianza.

Cómo prevenir chichones y hematomas

Por mucho que tratemos de evitarlo, los niños se caen, se dan golpes y se hacen heridas. Como padres nos da miedo y tratamos de evitarlo a toda costa, pro debemos asumir que forman parte de su crecimiento y aprendizaje. No obstante hay algunas precauciones y cuidados que podemos tener para que esas caídas sean lo menos aparatosas posible. 

Precauciones

  • Ponerle calzado con suela que no resbale y calcetines con planta antideslizante.
  • Cubrir los suelos con alfombras para amortiguar los golpes. Conviene colocar una esterilla antideslizante debajo para evitar que se arruguen.
  • Retirar objetos y muebles con los que el niño pueda tropezar o golpearse al caer o le hagan tropezar y proteger con gomaespuma las esquinas de los que queden a su altura.
  • Colocar una barandilla de seguridad en la cama o un colchoncito a los pies por si se cae mientras duerme y, en el caso de que haya escaleras, impedirle el acceso con una barrera.

Como decíamos antes, no podemos evitar todas las caídas y los golpes, por lo que cuando ya han sucedido, es importante seguir los siguientes consejos para curarles y calmarles el dolor: 

 Cómo curarle

  • Rasponazos: conviene colocar la zona herida bajo el agua fría durante 5-10 minutos para lavarla, y luego añadir un poco de agua oxigenada para desinfectar. No puede faltar una tirita con dibujos divertidos que le permita presumir de pupa delante de los demás.
  • Chichones: Lo mejor para bajar la inflamación es envolver unos cubitos de hielo en un paño y aplicarlos sobre la zona lesionada. Los hematomas pequeños se curan con el tiempo, no necesitan más atención. Solo mimos de los padres para que el pequeño se sienta protegido.
  • Hay que acudir al médico si el niño tiene vómitos, le cuesta despertarse, pierde la visión o el equilibrio, sufre una hemorragia grande o un corte profundo o aparecen señales de infección (enrojecimiento, hinchazón o pus). 

Golpes en la cabeza

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