Las claves para un correcto crecimiento

¿Sabes elegir correctamente el calzado de tus hijos para la vuelta al cole?

La vuelta a la rutina implica la necesidad de volver a usar un calzado dotado de mucha más protección, no solo para el frío, sino para poder realizar sus actividades deportivas, extraescolares, etc., de forma más segura.¿Sabemos cómo debe ser el calzado de la vuelta al cole?

Como cada año por estas fechas, los niños vuelven al cole. Tras un verano de descanso, de piscina, playa y, en general, de usar otro tipo de zapatos, la vuelta a la rutina implica la necesidad de volver a usar un calzado dotado de mucha más protección, no solo para el frío, sino para poder realizar sus actividades deportivas, extraescolares, etc., de forma más segura.

Ya sabemos que en verano debemos evitar que usen chanclas en la medida de lo posible, que el calzado debe ir bien sujeto al pie para que no fuercen sus músculos. Sin embargo, ¿sabemos cómo debe ser el calzado de la vuelta a la rutina?

Cuando finaliza el verano es hora de volver a usar los zapatos de invierno, pero en el caso de los niños, que el pie aumenta una media de 8 milímetros cada tres meses, esta tarea se complica, pues nueva temporada implica nuevo calzado. Además, debemos considerar que la actividad de los niños al día es mucho más intensa que la de los adultos. Esto, sumado a la cantidad de horas que se pasan calzados, implica que debemos asegurarnos de que sus zapatos están favoreciendo el correcto desarrollo de su pie y permitiendo la libertad de sus movimientos.

Desde Copoma hemos elaborado una serie de recomendaciones básicas que siempre es imprescindible que tengamos en cuenta. Por un lado de todo aquello que se debe evitar por todos los medios a la hora de calzar a nuestros hijos: 

-Heredar zapatos: por mucho que consideremos que los zapatos de hermanos mayores, primos o hijos de amigos han quedado prácticamente nuevos y son perfectos para nuestros pequeños, la pisada de cada persona es diferente y usar un calzado que no es nuevo hace que la pisada pueda alterarse.

-Comprar calzado de tallas superiores. Sabemos que a los niños les crece el pie muy rápido y, a veces, da pereza tener que estar renovando sus zapatos constantemente. Sin embargo, nunca debemos comprarles calzado de tallas superiores para que les dure más, porque si los zapatos no se adaptan al tamaño real del pie del niño, también se puede alterar su forma de caminar, provocar inestabilidades, etc., derivadas del esfuerzo de los músculos por sostener el zapato.

De la misma forma, teniendo en cuenta el desgaste del calzado y el crecimiento del pie, se debe evitar reutilizar zapatos de la temporada pasada. Además, es imprescindible que nos fijemos en las cualidades del calzado y, por supuesto, nunca solo en su precio, pues, todo buen calzado para un niño debe tener ciertas características:

-Ser de materiales naturales para que el pie pueda traspirar correctamente.
-Tener suela gruesa, siempre será mucho mejor que una suela demasiado fina. Eso sí, en el caso de los niños debe ser siempre plana. Además de ser flexible, aunque no demasiado, y ser de goma antideslizante.
- Contar con una buena sujeción, cordones o velcro para un buen agarre. En este sentido, es importante intentar que el calzado proteja la parte de los maléolos, es decir, los huesos laterales del tobillo. No obstante, dicha protección debe ser siempre flexible, no solo en los tobillos, también en la zona de los dedos.

En último lugar, por supuesto, una de las cuestiones más importantes a la hora de comprar calzado a los niños es que este sea de la talla adecuada. Para esto, lo ideal es medirles el pie, si es posible, incluso extrayendo la plantilla interna del zapato para poder comparar correctamente.

Finalmente, cabe destacar que, por supuesto, es recomendable llevar a nuestros pequeños una vez al año al profesional de podología a partir de los 4 o 5 años, para que éste realice un diagnóstico individual y nos dé las pautas de cuidados de forma personalizada.

Artículo elaborado por Juan Carlos Montero Arroyo, Vocal de Publicidad, Comunicación y Redes de COPOMA.

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