COVID-19 y niños

Si quieres que tu hijo no coja la COVID-19, intenta que no grite

Un nuevo estudio encuentra la posible causa de que a los niños les afecte menos la COVID-19 que a los adultos.

Si tenemos algo claro es que los niños cursan la COVID-19 de manera más leve que los adultos. Es algo que dicen las estadísticas, pero también la experiencia que llevamos observando en los colegios desde que empezó la pandemia.

Lo que todavía no está del todo claro es la razón por la que ellos sufren menos las consecuencias de los contagios. Se han barajado diferentes hipótesis: que si tienen menos receptores, que si su sistema inmunológico es diferente o que si su sistema respiratorio no termina de madurar hasta la entrada adulta.

Ahora, una nueva investigación parece estar más cerca del motivo real: su organismo exhala menos aerosoles.

Los aerosoles del virus: la clave de los contagios en niños

Los aerosoles son las ‘gotas’ en las que se transporta el SARS-CoV-2 y, por tanto, las protagonistas de que nos contagiemos.

Pues bien, un estudio publicado en Journal of the Royal Society explica que el organismo infantil produce, más o menos, cuatro veces menos de estas partículas que el organismo adulto. Por tanto, tienen menos posibilidades de ‘captar’ el SARS-CoV-2 que nosotros.

Y es que, aunque en la infección se contagien con la misma cantidad del patógeno, al emitir menos aerosoles, tienen menos posibilidades de trasladarlo a su organismo y, por tanto, de desarrollar la enfermedad.

Mejor si los niños no gritan

Para llegar a esa conclusión, los investigadores analizaron a un grupo de quince niños de entre ocho y diez años. En concreto, analizaron los aerosoles que emitían al respirar, al hablar, al cantar y al gritar.

Al hablar emitían el mismo número de aerosoles que los adultos al respirar. Si cantaban, emitían el mismo número que los adultos al hablar. El número de aerosoles emitidos por los niños tan solo se asemejaba al de los adultos cuando ambos gritaban, así que es mejor que si los niños quieren evitar coger el virus, no griten mucho.

De ahí que los investigadores recuerden que, si bien están más protegidos, no lo están del todo y, por ende, aseguran que hay que seguir teniendo en cuenta los riesgos de ir al cole y a las clases extraescolares.

¿Cuál es la razón de que emitan menos aerosoles?

Aunque el estudio ha llegado a esta conclusión, todavía no está muy clara la causa. The Guardian apunta que podría estar relacionado con el tamaño y la forma de los pulmones y las vías respiratorias, más pequeñas en los niños.

¿Los niños tienen mejor sistema inmunitario?

La investigación del Hospital Universitario Charité, de Berlín, no es la única reciente que se ha preguntado el por qué los niños sufren menos la COVID-19.

Otra, de la que se hace eco el doctor Kevan Herold, profesor de inmunobiología y medicina interna de la Universidad de Yale (EEU) en The Wall Street Journal, ha llegado a la conclusión de que el sistema inmunitario innato que tienen los niños moviliza una “primera línea de defensa” más eficaz que la de los adultos.

No es la primera vez que se establece relación entre el sistema inmunitario infantil y su menor gravedad en la infección por COVID-19. Desde finales de 2020 se han venido sucediendo diferentes investigaciones que han llegado a conclusiones parecidas.

El final de las mascarillas en el aula

Sea por lo que fuere, lo cierto es que la menor gravedad infantil, unida a las cifras de vacunación de niños a las que asistimos en España hace que los pediatras de la Asociación Española de Pediatría hayan decidido marcar el inicio del fin de la obligación de portar mascarilla en el interior de las aulas.

Marcaban el 28 de febrero como el inicio de la desescalada gradual, por grupos de edad y por nivel académico, que terminaría en mayo y que, además, esperaban que pudiera servir de ejemplo para el final de la obligación de la mascarilla en interiores para el resto de la población.

Aunque su propuesta fue enviada al Ministerio de Sanidad y al de Educación, todavía no se conoce si podrá llevarse a cabo o no. Así que, por ahora, los niños solamente tienen permitido quitársela en el recreo y en clase de Educación Física.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

Continúa leyendo