Día del Niño Hospitalizado

Síndrome de encamamiento: la otra patología de los niños hospitalizados que se puede ‘curar’ con deporte

Los niños que pasan mucho tiempo hospitalizados sufren el síndrome de encamamiento: van perdiendo vitalidad y fuerza muscular. Sin embargo, hacer ejercicio físico puede reducir el riesgo, así como mejorar los tratamientos oncológicos a los que se enfrentan.

“Nuestra investigación descubrió que el ejercicio físico reduce la estancia en el hospital de los niños con cáncer”. Estas son las palabras de Carmen Fiuza-Luces, doctora en Biomedicina y Ciencias de la Salud y autora del estudio que ha podido demostrar por qué el ejercicio físico mejora los tratamientos de los niños hospitalizados con tratamiento oncológico, tanto a nivel físico, como a nivel anímico.

sindrome de encamamiento niños
Fuente: iStock

Basados en los resultados de dicha investigación, han puesto en marcha un proyecto pionero en el Hospital la Paz, gracias a la ayuda de la Fundación Unoentrecienmil (que lucha contra la leucemia infantil), conocido ya como ‘la aceleradora Unoentrecienmil’.

Se trata de un nuevo espacio que acelera la curación del cáncer infantil a través del ejercicio físico, y que se ofrecerá a los pacientes pediátricos como complemento al tratamiento farmacológico, paliando también el ‘Síndrome de encamamiento’.

Hemos tenido la suerte de hablar con la doctora Fiuza-Luces que nos ha contado más a fondo todas las ventajas que esperan recopilar con esta aceleradora que ya está en construcción.

¿Por qué el ejercicio físico puede acelerar la curación de niños con cáncer?

El ejercicio físico, a diferencia de un fármaco o una pastilla, afecta a distintos aparatos y sistemas de nuestro cuerpo, es decir, cuando nos movemos activamos la musculatura y eso hace que el músculo se contraiga y libere sustancias. Es lo que se llama un órgano endocrino. Esas sustancias liberadas interaccionan con otras que tenemos a lo largo del cuerpo, entre las que están las células de nuestro sistema inmune.

De esta manera, podemos activar también a las células de nuestro sistema inmune para que ataquen mejor a los tumores.

¿La aceleradora está pensada como una ‘pata más’ del tratamiento oncológico?

La Aceleradora nace de los resultados de una investigación que empezamos hace años gracias al apoyo y financiación de la Fundación Unoentrecienmil. Queríamos demostrar, a través de una investigación específica, el impacto que tiene el ejercicio durante el tratamiento contra el cáncer en niños y adolescentes. Los primeros resultados evidenciaron cuatro efectos positivos. Primero, se confirmó que el ejercicio físico es seguro cuando se realiza durante un periodo de tratamiento contra el cáncer. Porque claro, inicialmente cuando a una familia o a un oncólogo que no está muy relacionado con la terapia del ejercicio físico, le dices que a un niño que tiene cáncer, que normalmente está inmunodeprimido y que va a tener un montón de efectos secundarios causados por el tratamiento y la enfermedad, tiene que hacer ejercicio, la primera reacción es que no, porque no se sabe si es seguro. Gracias a esta investigación hemos sido capaces de deducir científicamente que el ejercicio físico es seguro, tanto durante las primeras fases del tratamiento como una vez finalizado dicho tratamiento.

El segundo hallazgo estuvo relacionado con la función del ventrículo izquierdo, es decir, la función del corazón. Cuando algunos niños reciben tratamientos contra el cáncer, tienen efectos secundarios sobre el corazón, o sea, deterioran la función cardíaca. Y hemos visto que aquellos niños que hacen ejercicio físico durante el tratamiento contra el cáncer son capaces de mantener esa función cardíaca estabilizada. Sin embargo, los que no lo hacen, lo que les ocurre es que dicha función cardíaca se deteriora.

El tercer gran efecto positivo es que aquellos niños que realizaban ejercicio físico durante el tratamiento veían reducidos el número de días de hospitalización. Es decir, hacer ejercicio físico redujo la estancia hospitalaria de los pacientes que hacían ese programa frente a aquellos que no lo hacían.

Y ya el cuarto y último hallazgo, está relacionado con una parte del proyecto que se centró en un modelo murino, es decir, un modelo en ratón con un tipo cáncer pediátrico que es el neuroblastoma. Y uno de los hallazgos más importantes fue que, pese a que era un modelo de neuroblastoma de alto riesgo con una agresividad elevada, los ratones que hacían ejercicio eran capaces de mantener su capacidad física y mejorar la función de algunos de los componentes del sistema inmune en la lucha contra el tumor.

¿Qué novedades aportará esta ‘Aceleradora Unoentrecienmil’?

La Aceleradora es el final feliz de esta investigación científica, es la materialización de los increíbles resultados de esta investigación. Nace apoyada en resultados científicos y con el objetivo de sistematizar la introducción del ejercicio físico, “recetado” por el oncólogo y conducido por un profesional altamente especializado, como terapia no farmacológica del tratamiento contra el cáncer para acelerar su curación. De ahí el nombre de Aceleradora.

La Aceleradora cuenta con dos partes muy diferenciadas y el Hospital de La Paz de Madrid será el primero en desarrollarlas. La primera parte se llama “Unidad de Investigación del Ejercicio Físico”, y consiste en la creación de un espacio físico con todas las herramientas y maquinaria adecuadas para aplicar el programa de ejercicio físico y medir sus efectos sobre la evolución de la enfermedad. La segunda parte es la “Herramienta Digital” que es una aplicación digital que sirve a la vez de guía de entrenamiento pautado para los terapeutas que trabajarán con los niños y que recoge también todos los datos derivados de las sesiones para que los investigadores puedan seguir con su trabajo.

¿Cuántos hospitales en España ofrecen ahora mismo con un servicio parecido?

La realidad actual es que sólo el 10% de los 49 hospitales que hay en nuestro país con servicio de oncología y hematología infantil incluye el ejercicio físico como parte del tratamiento y la misión de la Fundación Unoentrecienmil es que todos ellos puedan optar a esta receta deportiva y no farmacológica para salir adelante y mejorar su calidad de vida a corto, medio y largo plazo. Cada año se diagnostican 1.200 casos nuevos de cáncer infantil que arroja una terrible estadística: 2 de cada 10 niños diagnosticados no lo supera.

¿Puede ayudar a niños con otras afecciones diferentes al cáncer?

La práctica del ejercicio físico es muy buena para la salud para todo el mundo, desde los más pequeños a los más mayores, desde la población sana hasta la que tiene alguna patología. Pero, en el caso de enfermedad, hay que estudiarla con sus características y sus efectos. Nosotros, a día de hoy, hemos visto que, por ejemplo, hacer ejercicio físico durante el tratamiento de cáncer reduce el riesgo de infecciones y también acorta el tiempo de hospitalización. Pero siempre hay que estudiarlo caso a caso.

¿Puede mejorar de alguna manera la calidad de vida, a nivel anímico, de los niños hospitalizados?

Sin duda, el ejercicio forma parte de estas aportaciones adicionales al tratamiento, que ayudan al niño y al adolescente a soportar mejor dicho tratamiento tanto física como anímicamente.

¿Deberíamos, como sociedad, preocuparnos más por el bienestar de los niños hospitalizados?

Efectivamente y, en concreto, de los niños que son diagnosticados con cáncer los cuales empiezan un largo y duro camino para poder curarse. Los tratamientos son muy exigentes y causan además muchos efectos secundarios que pueden persistir durante toda la vida así que, todo lo que sea investigar para mejorar los tratamientos y la calidad de vida de los pacientes, en este caso niños y adolescentes con cáncer, merece la pena y debería ser un objetivo socio-sanitario.

La estancia en el hospital puede resultar dura para ellos, ¿esta aceleradora los ayudará a distraerse de esos problemas?

Los niños en tratamiento pasan mucho tiempo recluidos en el hospital. Esto se conoce como el “síndrome de encamamiento”, y van perdiendo vitalidad y fuerza muscular. La Aceleradora Unoentrecienmil pretende ayudar a revertir esa situación a través de la “receta deportiva” del oncólogo a los niños pacientes y ayudarles a mejorar tanto su calidad de vida.

El deporte acelera la curación del cáncer infantil, pero ¿también puede ayudar a prevenirlo?

En la actualidad, ya nadie duda de los tremendos beneficios que aporta una práctica continuada de ejercicio físico para las personas sanas. Poco a poco se va demostrando también que está también totalmente indicado para prevenir enfermedades como, por ejemplo, algunos tipos de cáncer en adultos como son el cáncer de mama y el cáncer colorectal, o enfermedades cardiovasculares. El estilo de vida que adoptemos hoy condicionará, en una gran medida, la aparición de enfermedades que suframos más adelante. Es el precio que tenemos que pagar por vivir tantos años.

Este proyecto todavía no está en marcha, ¿qué hace falta para ponerlo en funcionamiento?

Las obras están ya iniciándose y se espera que en el último cuatrimestre del año se pueda inaugurar la primera Aceleradora en el Hospital Universitario de La Paz. El coste final del proyecto se estima de alrededor del millón de euros y sólo un 60% está ya sufragado. Además de todas las empresas financiadoras que como Nationale-Nederlanden, Fundación Adey, Fundación Entrecanales, KIA, Novartis y Logicor ya han dado su apoyo, se necesita todavía sufragar un 40% a través de donaciones de particulares o empresas que se pueden hacer en la misma página de la aceleradoraunoentrecienmil.org o mediante una acción de crowdfunding de la Aceleradora en Stockcrowd.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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