Aprende en qué consiste

Sonambulismo infantil: todo lo que debes saber

Te introducimos en una cuestión que afecta a un porcentaje reseñable de la población menor de edad.

El sonambulismo infantil es una de esas cuestiones recurrentes en las conversaciones entre madres y padres de niños pequeños. Interesa especialmente cualquier cosa que tenga que ver con el sueño de los más pequeños, y el caso concreto del sonambulismo genera además curiosidad por sí mismo. Te contamos todo lo que debes saber acerca de ello.

Según apunta la National Sleep Foundation, el sonambulismo afecta a un porcentaje de la población entre el 1 y el 15%, pero más allá de la amplitud de esta horquilla, lo reseñable es que incide en que es "muy frecuente" en la población infantil. Además, la Sociedad Española del Sueño (SES) añade que la prevalencia entre los 4 y los 8 años es del 10 al 20%. Este dato se desploma en adolescencia, etapa vital en la que suele remitir. 

Sonambulismo infantil, ¿qué es?

La Asociación Española de Pediatría (AEP) dedica una pieza divulgativa en exclusiva al sonambulismo infantil, al que define como “un trastorno del sueño muy frecuente en los niños en edad escolar”. Desde simplifican la definición de sonambulismo para hacerla entendible para todo el mundo: “Un sonámbulo es simplemente alguien que se despierta mientras duerme, pero no se despierta del todo”, apuntan desde la Unidad del Sueño del Hospital Universitari Sagrat Cor en una nota informativa recogida por Quirón Salud

Estos episodios ocurren habitualmente durante la fase más profunda del sueño, “una o dos horas después de que el niño se haya dormido”,  explica la AEP, y durante los mismos el pequeño “se puede levantar de la cama y caminar sin ser completamente consciente de lo que le rodea, mantiene los ojos abiertos y puede murmurar o responder de forma ininteligible, sin significado”, añade. 

No es tan extraño el suceso ocurrido en Rivas Vaciamadrid porque, según explica la AEP, “El niño sonámbulo puede realizar tareas tan complejas como abrir puertas cerradas con llave, sacar alimentos de la nevera y comer, bajar las escaleras, salir de casa e incluso cosas raras, como orinar en un armario”, concluye.

Por ello, desde la asociación recomiendan a los padres de niños sonámbulos que tomen una serie de medidas para aumentar la seguridad y evitar que el menor pueda lesionarse durante un episodio de este tipo. Entre ellas, recomiendan “Cerrar con seguro puertas y ventanas; guardar las llaves de los vehículos; evitar que duerma en literas o camas altas; mantener los objetos peligrosos fuera de su alcance;y colocar alarmas o campanillas en la puerta de la habitación”.

En el caso de encontrarnos con una persona en pleno episodio sonámbulo, ya sea un niño o un adulto, desde la Unidad del Sueño del Hospital Universitari Sagrat Cor señalan que “Como en realidad el sonámbulo no está consciente, “no hace falta despertarlo.[...] Si encontramos un sonámbulo simplemente hay que reconducirle a la cama con palabras muy cortas como ‘ven’ ‘vamos’ ‘sígueme’ y dejarlo de nuevo en la cama tranquilo”.

Dice la AEP que el sonambulismo es “Generalmente es benigno y se resuelve con el tiempo, sin necesidad de ningún tratamiento”. Pero si los episodios son frecuentes es recomendable ponerlo en conocimiento del pediatra del menor.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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