Cambio de hora

Horario de verano: trucos para que el cambio de hora no afecte a niños y bebés

Estamos estrenando horario de verano y, aunque ganemos horas de luz, este cambio de hora puede afectar a bebés y niños. Te damos unos trucos para que apenas lo noten.

Con la primavera llegan las horas de luz, los días cada vez son más largos y las noches más cortas así que, tan solo una semana después de darle la bienvenida, se la damos también al horario de verano. La madrugada del sábado 26 de marzo al domingo 27 los relojes adelantarán una hora dando por inaugurado el horario de la luz por excelencia.

cambio de hora niños
Fuente: iStock

Esta noche, como consecuencia, todos hemos dormido una hora menos, pero para compensar tendremos una hora más de luz solar y, con ello, también ahorraremos energía. A partir de ahora notaremos cómo las horas de luz son cada vez mayores hasta llegar al 21 de junio, el solsticio de verano, con el que daremos la bienvenida a la temporada estival.

Aunque la comunidad científica insiste en no volver a cambiar los relojes de hora, parece que el Boletín Oficial del Estado ya tiene preparadas las fechas en las que sucederá hasta 2026.

Este cambio de horario traerá consigo más bienestar, pero a los niños y a los bebés puede trastocarlos. Al menos, el primer día.

¿Cómo afecta el cambio de hora a bebés y niños?

El cambio de hora de verano a invierno afecta negativamente en el estado de ánimo. Está comprobado que las horas de luz solar aumentan los niveles de melatonina que nos mantienen despiertos y en vilo. Por tanto, con este cambio de hora, en el que se ve una reducción de horas de la luz del día, podemos encontrar a niños y bebé algo más tristes de lo habitual y con sueño repentino antes de que sea su hora.

Esto ocurre porque el nervio óptico envía un mensaje a la glándula encargada de producir melatonina, una hormona relacionada con la aparición de sueño. Ese mensaje contiene la orden de no aumentar el nivel de la melatonina cuando hay luz pero, cuando comienza a anochecer, ese nivel aumenta. En el cambio de verano a invierno, puede aparecer antes y, por tanto, descompensar los ciclos de sueño y vigilia de los más pequeños.

En el cambio de hora de invierno a verano ocurre lo mismo, pero al contrario. Al haber más horas de luz solar ese nervio óptico envía la orden más tarde y, por tanto, el sueño puede tardar en aparecer. En consecuencia, niños y bebés pueden sufrir insomnio hasta que se acostumbren.

El doctor Gonzalo Pin afirma a través de la Asociación Española de Pediatría que los niños pueden manifestar problemas para conciliar el sueño por la presencia de luz solar. Esto puede producir un déficit en su descanso que afectará negativamente a su vida académica y su atención.

Por suerte será algo pasajero: harán falta dos o tres días para regular esto.

Trucos para que el cambio de hora no afecte a bebés y niños

Estamos estrenando horario de verano. Con él llegarán las horas de luz solar y los beneficios que lleva añadidos: la luz del sol es fundamental para sintetizar las vitaminas en la piel, para subir el ánimo y para aumentar los niveles de vitamina D, entre otras.

Con el fin de que niños y bebés se adapten lo antes posible a este nuevo horario, aquí van una serie de trucos o consejos que pueden servir:

  • Para bebés lactantes, adelantad las tomas unos diez minutos cada dos o tres días
  • En niños, adapta de forma gradual su hora de ir a dormir unos días antes
  • Sé comprensible: es normal que durante algunos días estén un poco desconcentrados
  • Cambia de forma paulatina sus horarios de la siesta para que la transición sea gradual
  • Lo mismo con el horario de jugar, de comer y de todas sus rutinas. De acuerdo a la AEP, con adelantar todo 15 minutos será más que suficiente
  • Sigue evitando la exposición a las pantallas una hora antes de ir a dormir (esto es importante independientemente del cambio de hora)
Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

Continúa leyendo