Angioma

Angioma

El origen de esta alteración cutánea, de tamaño variable, es, generalmente, congénito.

Se forma por la acumulación de vasos sanguíneos. Los angiomas pueden ser planos (aparece una mancha de tono rojizo azulado) o cavernosos. En este último caso, el angioma se manifiesta a menudo en forma de una ligera prominencia sobre la piel.

Se calcula que casi la mitad de los bebés presentan alguna marca de nacimiento, sin que suela existir motivo de preocupación en la mayoría de los casos.

Si son angiomas, es muy posible que crezcan al principio, pero después de algunos meses comienza una involución espontánea hasta que, hacia los cuatro o cinco años, desaparecen sin dejar cicatriz.

En cuanto a los angiomas de aspecto cavernoso no suelen desaparecer espontáneamente. El médico, según sea el tamaño y la localización del angioma, determinará si conviene extirparlo quirúrgicamente o mediante un tratamiento con rayos láser.

Etiquetas: alimentación del bebé

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