Cólico del lactante

Cólico del lactante

Se trata de gases, que tanto incomodan a los recién nacidos. Se manifiesta con llanto desconsolado, sobre todo al atardecer, malestar general del pequeño y movimientos de flexión en las piernas hacia la tripita.

A menudo el cólico del lactante causa verdadera angustia a los padres, ya que no pueden determinar con exactitud el motivo de su inquietud hasta que comprueban que la crisis aumenta después de una toma y casi desaparece cuando el bebé consigue expulsar el aire.

La postura durante el amamantamiento es fundamental: el niño debe introducir toda la areola en su boquita y su nariz quedar despejada para que pueda respirar. Al terminar, es muy importante incorporarle durante unos instantes hasta que eructe. Si expulsa el aire después de cada toma, se sentirá mucho más tranquilo. También hay que saber que no siempre traga aire, por lo que no habrá que empeñarse en que lo saque. Si la alimentación es artificial, habrá que cuidar que el biberón se administre adecuadamente.

Una de las actitudes más perjudiciales para un bebé que esté padeciendo los síntomas de un cólico es obligarle a comer, creyendo que la causa de su inquietud es la falta de alimento. El exceso de comida haría trabajar más al intestino y acabaría provocando un dolor aún mayor. Lo que hay que hacer es mantener la calma para poder transmitir a nuestro hijo todo el sosiego y el bienestar que en estos momentos necesita. El chupete ayuda a tranquilizarle. Además, es normal que con el llanto prolongado ingiera incluso más aire que con la comida.

No conviene hacer cambios de dietas ni de horarios sin consultar con el pediatra. Tampoco es recomendable recurrir a los remedios naturales (como infusiones) sin el consejo médico. Lo mejor es calmar su estado con el contacto físico, el movimiento rítmico de los brazos, la cuna... Una luz tenue, el silencio o una música suave le ayudarán a relajarse. Cuando esté tranquilo, resulta beneficiosa una sesión de masajes en el vientre, con movimientos suaves y en el sentido de las agujas del reloj.

Etiquetas: alimentación del bebé

Continúa leyendo...

COMENTARIOS