Electrocución

Electrocución

En cualquier hogar, la corriente eléctrica comporta peligro tanto para los mayores como para los pequeños.

Algunas casas, las más modernas, disponen de un diferencial que hace saltar la corriente eléctrica si se entra en contacto con ella. También el transformador tiene una función secundaria muy importante: servir como aislamiento de masa eléctrica del dispositivo con el fin de reducir posibles peligros de electrocución. No obstante, los accidentes suelen desencadenarse por una conexión equivocada, un cable en mal estado, el extremo libre de un alargador, enchufes desprotegidos... Cualquier contacto se agrava si el ambiente es húmedo o si vamos descalzos. Como siempre, la actuación preventiva es fundamental: tapar todas las tomas de electricidad, vigilar el estado de los cables, no dejar a los niños que jueguen o toquen los cordones eléctricos y enchufes, impedir que caminen descalzos si hay un aparato conectado y revisar periódicamente la instalación.¿Cómo reaccionar ante una descarga eléctrica?Según cual sea la intensidad, el tiempo de contacto con la corriente y la resistencia del niño, la descarga puede causar desde quemaduras graves hasta un shock o la muerte. Si el contacto es ligero, el pequeño siente cosquilleo y una contracción en la zona que puede incluso impedirle su desprendimiento de la corriente. En los casos más graves, pierde el conocimiento, le cuesta respirar y su cuerpo se queda totalmente rígido. La piel puede tomar un tono morado o azulado. La medida más inmediata es cortar el paso de la corriente y no tocar al niño hasta que quede eliminado el peligro. Si no es posible cortar la electricidad, separaremos al niño de ella, protegiendo antes nuestros pies y manos.

Etiquetas: alimentación del bebé

Continúa leyendo...

COMENTARIOS