Educación y desarrollo

5 años: ¿Necesita un ordenador?

Las dudas asaltan a los padres. Si justo ahora están empezando a aprender a escribir, ¿no es demasiado para iniciarse en el mundo de la informática?

5 años: ¿Necesita un ordenador?

Aunque nos parezca pronto, los niños, a partir de los cinco años, ya se inician en el uso de las nuevas tecnologías. Ahora bien, ¿cómo conseguir que aprendan y se diviertan con el ordenador de una forma saludable y segura? Lo más importante es controlar los tiempos, las actividades y no dejarles solos frente a la pantalla.

¿Es buena idea que tengan su propio ordenador?

No, no lo es. Primero porque a esta edad no le van a sacar provecho a un objeto tan caro. Y segundo, porque hay que transmitir a los niños que el ordenador es de uso compartido. Es el ordenador de la familia, que usa papá para hacer la compra a través de Internet y mamá para trabajar y con el que jugamos todos juntos de vez en cuando.

¿Cuánto tiempo pueden pasar delante?

Una media hora al día o un poquito más (una hora ya sería excesivo). Estar en el ordenador tiene que ser una actividad más, como jugar al balón o leer. También podemos combinar actividades digitales con otras manuales: «Vamos a buscar dibujos bonitos en Internet y luego los imprimimos para poder colorearlos» o «vamos a hablar con el primo por Skype y después le escribimos una carta con lo que se nos haya olvidado contarle». Es buen momento para enseñarle hábitos saludables como sentarse con la espalda recta o no acercarse mucho a la pantalla.

¿Puede ser perjudicial para su salud siendo tan pequeños?

Si se controlan los tiempos, no hay problemas para la vista o la espalda. Sin embargo, hay que tener en cuenta que utilizar el ordenador es una actividad muy activa intelectualmente y muy pasiva físicamente. El rato del ordenador más el tiempo que pasan viendo la tele, sentados en el cole, en el autobús... todo eso va sumando y la balanza puede inclinarse del lado de las actividades sedentarias en perjuicio del ejercicio físico. Para evitar la tendencia al sobrepeso, el nivel de actividad tiene que estar en el punto medio (y tener una alimentación adecuada, por supuesto).

¿Dónde lo pongo?

En un lugar de uso común de la casa, ya sea el salón, un despacho o el cuarto de estudiar, pero en ningún caso en la habitación del peque. Lo ideal es que el espacio donde se ubique esté bien iluminado y que la pantalla quede a la altura de los ojos del niño y a una distancia aproximada de 50 cm.

¿Cómo se puede garantizar su seguridad en Internet?

Lo principal es la supervisión de papá o mamá pero, para quedarnos más tranquilos, la misma tecnología nos ofrece instrumentos para controlar lo que hacen nuestros hijos en el ordenador. Podemos crear un usuario con su nombre (esto, además de que les encantará, mantendrá a salvo nuestros documentos importantes). También podemos configurar el navegador para que solo tenga acceso a una serie de páginas que hayamos seleccionado previamente (y añadido a la lista de favoritos). Por último, están los programas de control parental o programas canguro con los que se pueden controlar los tiempos, que impiden el acceso a contenidos inadecuados o que incluso permiten ver qué páginas han visitado nuestros hijos.

¿Se pueden quedar solos delante del ordenador?

No es recomendable, por varias razones:

  • Las nuevas tecnologías no pueden ser una «guardería» para entretener a los niños. Nuestro papel es el de guiarles en el mundo digital, igual que no les dejamos que salgan solos a la calle.
  • La actividad que el niño hace en el ordenador debería ser compartida. Eso no quiere decir que haya que estar encima todo el rato, pero sí cerquita para que podamos ayudarles con las dudas que les surjan. Además, si se crea ese clima de confianza, tenemos más posibilidades de que cuando sea más mayor nos avise si, por ejemplo, alguien les está molestando a través de la red.
  • Pueden encontrarse con contenidos inadecuados. No es que los vayan buscando pero, por ejemplo, un anuncio publicitario en una página de juegos infantiles puede llevarles a otra que no sea adecuada para ellos. A esta edad no es recomendable que naveguen solo.

¿Y si los padres no tienen ni idea de ordenadores?

Hay que aplicar el sentido común. El papel de los padres es el de guiar a los niños en su buen uso (ni ser censores ni permisivos), por eso no está de más buscar información que nos ayude a entender este fenómeno con el que nosotros no hemos nacido, pero nuestros hijos sí. En la página www.kiddia.org, de la Junta de Andalucía, hay material dirigido a padres. Es especialmente interesante la guía «Educar para proteger».

¿Qué pasa con los que son para niños?

Con ellos los niños juegan a ser mayores y también pueden servir para reforzar algunos contenidos escolares como el aprendizaje de las letras o los números. Sin embargo, lo que los peques hacen con estos juguetes no tiene nada que ver con lo que hacen en un ordenador de verdad, que es la posibilidad de crear, ya sea un cuento, un dibujo, música...

Asesores: Tere Vida, especialista en juego, educación y nuevas tecnologías (www.marinva.es). Fernando García Páez, coordinador TIC del colegio San Walabonso de Niebla (Huelva) www.juntadeandalucia.es/averroes/sanwalabonso. Jorge Flores, director de www.pantallasamigas.net.

 

 

Etiquetas: familia, problemas de vista

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