3-4 años

Así debe ser el rincón de dibujar

A los tres-cuatro años, los niños dibujan con libertad y sin preocuparse por retratar la realidad tal y como es. Eso sí, necesitan un lugar para dar rienda suelta a su creatividad.

Así debe ser el rincón de dibujar

No intentemos buscar siempre significado a los dibujos de los niños. Puede ser que no hayan intentado representar nada o que simplemente no quieran decírnoslo o no lo sepan. Simplemente, crea en casa un espacio para que dé rienda suelta a su creatividad, un rincón de dibujar donde los «noes» se convierten en «síes»: sí puedes mancharte, sí puedes pintar en las paredes, sí puedes experimentar con diversos materiales.

¿Cómo debe ser?

Lo ideal es que no esté en su cuarto. Mejor en la cocina o en el salón, en un sitio bien iluminado y situado en un lugar donde el niño tenga intimidad pero que esté a la vista de los padres. Es importante que se diferencie visualmente del resto de la habitación, que él note que entra en su espacio. Podemos conseguirlo colocando en el suelo una de esas alfombras-puzle lavables y forrar las paredes de papel-pizarra adhesivo. Se compra por metros en grandes superficies y permite pintar sobre ellas con rotuladores especiales. Las hay con un componente metálico, para colgar las obras de arte con imanes.

¿Qué necesitamos?

Una mesa y una sillita a su altura y, por ejemplo, una pizarra con tizas de colores o una de las que son de papel. También hace falta una caja para guardar los materiales, que podemos decorar con su personaje favorito. Y un baby, pero que no sea como el del colegio, por ejemplo, una camiseta vieja de papá.

¿Y los materiales?

Todavía es pronto para rotus y bolígrafos, pero le vendrán fenomenal ceras blandas (crayones) de colores, lápices negros y de colores, témperas, acuarelas, pintura de manos, carboncillo... En la caja de pinturas también puede haber pinceles o esponjas y los soportes pueden ser muy variados: papeles de diferentes tamaños, colores y texturas les servirán para experimentar. El interior de la caja de cereales, por ejemplo, o un cartón de huevos pueden ser también estupendos soportes.

¿Qué pasa con el ordenador?

Existen en el mercado programas informáticos que prometen que el niño va a aprender a dibujar y a utilizar el ordenador a la vez. A esta edad las manos del niño son la prolongación de su cerebro. Necesitan experimentar las cosas directamente, tocarlas, para poder entenderlas, así que el ratón y la pantalla del ordenador no son más que elementos que se interponen entre ellos y la realidad. Los expertos aconsejan un uso muy esporádico de estos programas.

Eso no quiere decir que el ordenador no sea bueno para su desarrollo y que no debamos iniciarle aún en el «mundo de la informática». Es bueno que vayan familiarizándose con él, pero sin que se convierta en el soporte más utilizado ni muchos menos exclusivo.

Para lo que sí podemos usar el ordenador es para bajarnos de Internet dibujos para colorear de sus personajes favoritos.

Asesora: Pilar Álvarez, directora del Centro Ágora de Psicología infantil y autora de libro Enseñando a expresar la ira.

 

 

Etiquetas: 3 años, creatividad, desarrollo infantil, dibujos niños

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