Educación y desarrollo

Jugar a pintar

Ceras, lápices, acuarela, rotuladores… ¡hay tantas opciones a la hora de colorear! Te damos unas cuantas ideas para que tampoco le falten motivos para sentarse dibujar.

Copiar del natural

Fabricamos un auténtico bodegón en casa y después hay que sentarse y empezar a dibujar. No tiene que tener solo comida. De hecho, es mejor poner elementos que gusten mucho a los peques, como sus muñecos favoritos. También podemos salir a la calle con una selección de nuestro kit de pinturas a dibujar, por ejemplo, un árbol, una fuente o un edificio.

Copiar imágenes

Las fotos de la visita al zoo de la semana pasada, una página de una revista o una obra clásica (los impresionistas les encantan) también pueden servir de inspiración para sus primeras creaciones.

«Termínalo tú»

Papá pinta una mesa con un plato vacío en el que él tiene que dibujar su comida favorita. Mamá pinta unas caras solo con ojos y boca: «¿Qué pondrías a este niño para que esté enfadado? ¿Y contento?», le decimos.

El animal loco

Dibujamos las partes de un animal por separado. Después, papá recorta los trocitos y hay que recomponerlos como si fuera un puzle.

¿Quién soy?

Utilizando una mano como molde y cambiando la posición de los dedos, podemos dibujar la silueta de un gato, un cocodrilo o un pato. Después, completamos los detalles como más nos guste y coloreamos. ¡Qué viva la creatividad!

Necesito un dibujito

Los niños afrontarán su tarea con más ilusión si les motivamos y les hacemos sentirse importantes. Por ejemplo, «hay que hacer un dibujo especial porque dentro de poco es el cumpleaños del abuelo», «este año vamos a decorar nosotros las invitaciones de tu cumpleaños» o «necesito que me hagas dibujos de lo que va dentro de cada cajón». Otra buena idea es decorar la casa con sus obras de arte, podemos colocarlas a lo largo del pasillo o en el frigorífico.

Asesora: Pilar Álvarez, directora del Centro Ágora de Psicología infantil.

 

 

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