Tres años

Gemelos, pero no siempre idénticos

Aunque los gemelos se parezcan mucho o incluso sean idénticos físicamente, no hay que tratarles igual. Son personas diferentes con necesidades y gustos distintos.

Gemelos, pero no siempre idénticos

A los tres años los niños están afianzando su personalidad, demandan cada día más autonomía y han de afrontar nuevos retos y aprendizajes: es la edad en la que muchos empiezan a ir al cole, y eso les obliga a relacionarse con otros niños y a vivir experiencias nuevas. Si para cualquier padre esta etapa plantea dudas y preocupaciones a la hora de educar a sus hijos, cuando se trata de gemelos, aún surgen más preguntas: si deben ir a la misma clase, si conviene fomentar que tengan su propio grupo de amigos, si es mejor que celebren juntos su cumpleaños, si ya es hora de que cada uno tenga su propia habitación, etc.

A veces no quieren vestir ni peinarse igual

Aunque algunas de esta cuestión puedan parecer intrascendentes, de cómo se actúe en estos primeros años puede depender el grado de autonomía y aplomo con el que se manejen nuestros hijos en el futuro. Mientras son bebés, si a los padres les hace ilusión, no hay inconveniente en que los gemelos vayan siempre vestidos y peinados igual. Pero con tres o cuatro años suelen tener muy claro lo que les gusta y lo que no, y a menudo sus preferencias no coinciden: a lo mejor uno quiere llevar el pelo muy corto y el otro no; tal vez a una le encantan los vestidos y su hermana solo quiere ponerse vaqueros. También puede ocurrir que los niños manifiesten un deseo claro de diferenciarse el uno del otro y simplemente no quieran vestir igual. En todos los casos, los padres deben respetar los gustos de sus hijos.

Esto no significa que los pequeños (sean gemelos o no) deban imponer a los adultos la ropa que van a ponerse o el corte de pelo que quieren lucir. Esas han de seguir siendo decisiones de los padres. Eso sí: dejémosles opinar, tengamos en cuenta sus gustos, adaptémonos a sus deseos de parecer diferentes. En la vestimenta, es buena idea darles a elegir entre dos o tres conjuntos; en cuanto al peinado, también se les pueden ofrecer opciones: suelto o recogido, con raya a un lado o a otro, etc. Se trata de trasmitirles la idea de que tienen derecho a manifestar gustos y rechazos propios, y de que nosotros los respetamos.

Vestirles de diferente manera tiene algunas ventajas prácticas: puede ayudar a familiares, amigos y profesores a distinguir a los niños cuando hay un gran parecido, permite aprovechar ropa heredada de hermanos o primos mayores, y evita tener que cambiar la ropa a los dos cuando uno se mancha accidentalmente.

Por último, si lo que los niños desean es afianzar su parecido y vestir siempre iguales, también habría que permitírselo, siempre que sea posible.

Asesora: Rocío Mayoral, psicóloga

 

Etiquetas: autonomía, consejos para padres, gemelos, hermanos, mellizos

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