Educación y estimulación

25 alternativas a decir muy bien

¿Cuántas veces usas la frase de “muy bien” cuando tu hijo o hija te enseñan algo que han hecho? ¿Existen alternativas?

Nuestros hijos vienen con su ilusión en busca de aprobación y de palabras de elogio. Es la costumbre de usar la alabanza hacia el comportamiento de los niños y niñas. Pero, ¿sabías que esto suele generar inseguridad en los niños, búsqueda de aprobación constante y el sentimiento de que solo hacen las cosas bien cuando se les elogia? Por eso debemos diferenciar entre elogiar y alentar.

Cómo elogiar a los niños sin decir muy bien
Foto: Istock

El elogio sería el clásico “buen trabajo”, “qué bonito” o “muy bien”. Ahí estamos poniendo el énfasis en el resultado del trabajo, por ejemplo, en el dibujo que ha hecho. Simplificamos su esfuerzo, tiempo y creatividad. Cuando en ese dibujo hay mucho trabajo que merece ser reconocido aún más. Entonces, ¿no le decimos que lo ha hecho bien? Bueno, vamos a cambiar la visión de estas situaciones. Vamos a alentar.

Cuando alentamos a un niño o niña le estamos motivando, estimulando, guiando hacia la propia autoevaluación y mostrándoles que lo importante es el proceso, y no el resultado. Claro que puedes decir “Muy bien”, pero los niños y niñas necesitan que profundicemos más. Necesitan que mostremos interés en sus trabajos, eso es lo que realmente les motivará ya no sólo a volver a hacerlo, sino también a hacer otras cosas.

Frases para alentar a los niños

Evidentemente el elogio es algo arraigado en nosotros ya que nosotros mismos fuimos elogiados. Ese breve reconocimiento que nos hacía sentir felices durante un pequeño lapso de tiempo. Una sonrisa intensa durante unos minutos, pero lo cierto es que siempre volvíamos por más una y otra vez. Queríamos más reconocimiento, queríamos más seguridad porque si otro no nos decía que estaba bien no confiábamos en nosotros mismos.

Cambiar este hábito y pensar en algo mejor que decir que “muy bien” puede ser difícil. Requiere de tiempo y esfuerzo. Por eso he preparado un recopilatorio de alternativas al “muy bien”.

Agradece, cuando realmente lo sientas y explícale los motivos

  • Gracias por ayudar con…
  • Las mañanas, las noches, son más fáciles cuando … gracias
  • Realmente aprecio mucho cuando tú …
  • Gracias por hacer eso … significa que ahora podemos …

Haz una observación basada en hechos. Simplemente di lo que ves, sin juicios, ni emociones exageradas

  • ¡Vaya! Hiciste una torre/dibujo/etc.
  • Todo esto lo hiciste tú solo
  • Esto habrá sido muy complicado, pero lo resolviste
  • Veo que has usado mucho la pintura azul/ los bloques de madera/ etc.
  • Esto te llevó mucho tiempo y lo conseguiste hacer
Cómo alentar a los niños fácilmente
Foto: Istock

Fomenta la conversación haciendo preguntas sobre lo que ves, a la vez que reconoces sus esfuerzos

  • ¿Cómo hiciste esto?
  • ¿Cuál es tu parte favorita?
  • ¿Cómo se te ocurrió hacer esto?
  • Y ahora, ¿qué vas a hacer? 

Pon palabras a los sentimientos. Explica cómo algo le hace sentir, ayudando a tus hijo o hija a darse cuenta de cómo sus acciones provocan sentimientos en los demás y reconoces los propios de tu hijo o hija.

  • Realmente disfruto haciendo esto contigo
  • Me encanta verte construir/crear/dibujar/jugar/etc.
  • Seguiste adelante, incluso cuando era difícil
  • ¡Estás muy feliz de haber hecho eso!
  • Te hace sentir bien cuando haces …
  • Mira lo feliz que está tu amigo cuando jugáis juntos

No digas nada, no es necesario elogiar cada pequeña acción. Es suficiente sentarse y observar la satisfacción de nuestros hijos e hijas con sus propios logros.

  • No digas nada, solo sonríe

No te extrañes si al principio te suenan un poco forzados y no tan naturales como quisieras, pero cuanto más uses estas frases más fáciles te resultará aplicarlas. Poco a poco irán saliendo de forma más natural y las irás adaptando para que sean más tú. Y, con el tiempo, habrás acabado con el hábito de los elogios vacíos, sustituyéndolos por motivaciones constructivas.

Si necesitas un poco de ayuda, imprime este artículo y ponlo en un lugar visible para que te sirva de apoyo visual en los momentos en los que vayas a decir un “Muy bien”. Solo necesitas un poco de entrenamiento, recuerda que son muchos años y generaciones de solo escuchar elogios sin más contenido. Así que tómate tu tiempo para hacer de esta forma de hablar a tu peque, tuya. Ambos lo agradeceréis.

Mónica Palacios

Mónica Palacios

Aprendiendo a ser madre, mientras comparto todo lo que aprendo Cuando me dijeron esa típica frase de “Cuando seas madre, tu vida cambiará”, no imaginaba cuánto. Mi hija llegó para cambiarlo todo y hacerme ver que solo quería ser la mejor versión de mí misma para ser la madre que ella necesitaba. La conciliación laboral fue imposible, y pronto supe que no volvería a mi anterior trabajo de profesora de alemán. Comencé a leer y formarme, y sentir la necesidad de compartir todo lo experimentado y sentido con otras madres. Así comenzó Los Cuentos de Mamá, como una voz más de una madre que admite sus errores, aprende, llora y ríe en la tarea más difícil que asumimos al ser madres y padres: la crianza. Los Cuentos de Mamá ha ido creciendo hasta convertirse en una gran comunidad, tanto en las redes sociales, como en el blog. Una comunidad que se nutre de las ideas y propuestas que comparto sobre juego independiente, crianza, libros, manualidades y actividades sencillas con las que seguir fomentando el asombro, la imaginación, la creatividad, la diversión y el aprendizaje de nuestros hijos.

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